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Ambientada en los primeros años del siglo XX en Basondo, un pequeño pueblo costero del País Vasco, los marqueses de Zuloaga son una familia adinerada, dueños de una mina de hierro que es el medio de vida de todos los habitantes de Basondo.

El marqués de Zuloaga, cacique, machista, autoritario, dueño de vidas y haciendas, no es una persona con más cualidades que la fortuna que heredó de su padre, un indiano que volvió de América con dinero y con Soledad, su esposa, de la que dicen es una princesa indígena.

La marquesa se dedica a eso, a ser marquesa: trajes, fiestas, lujos, caprichos…y obediencia a su marido que es el que la permite tener ese nivel de vida.

Los marqueses tienen dos hijas gemelas, Alma y Estrella, que aunque a ojos de todos parecen muy distintas, en el fondo tienen el mismo carácter. Lo único que las diferencia es que Alma sabe disimularlo y engañar a todo el mundo para lograr ser la preferida de todos. Estrella no sabe y además envidia todas las atenciones que recibe Alma. Estas dos hermanas están muy unidas pero también existe entre ellas una rivalidad permanente.

El hilo conductor de la historia es el poder que tienen las mujeres Zuloaga y que han heredado de la abuela Soledad, la princesa mexicana. Estos poderosos y misteriosos dones transmitidos de generación en generación, son diferentes para cada una de ellas y creo que están muy acordes con su carácter. Alma puede ver y hablar con los muertos, Estrella controla la naturaleza cambiándola a su antojo y Catalina hace crecer plantas y flores en terrenos en los que no crecería ni la mala hierba.

Otros personajes importantes en esta obra son Carmen, la niñera de Alma y Estrella; Tomás, el primer amor de ambas hermanas que incrementará su rivalidad al máximo y traerá la tragedia a la familia;  Valentina, una indígena  de la tribu tongva originaria de California, que será la primera persona que comprenda de verdad la naturaleza de Estrella y por quien empieza su transformación como persona; Liam, enamorado de Estrella a pesar de conocer bien su carácter; y por supuesto la casa, Villa Soledad, que recibió el nombre en honor a la abuela, y el bosque, dos espacios con tanta o más fuerza y personalidad que cualquiera del resto de personajes.

Comienza la historia con el suicidio de la abuela Soledad que se le aparece a Alma una vez muerta y, entre otras cosas, les vaticina que una de las dos morirá antes de los quince años.

Amores, celos, pasión, venganza, poder y miseria. Nuestra protagonista va creciendo y madurando en un ambiente que, en contra de lo que sería de esperar, es bastante hostil para ella. Pero es fuerte, una verdadera superviviente y no dudará en hacer todo lo necesario,  para defender su tierra y el legado que lleva escrito en la sangre.

Empecé a leer esta novela porque me atrajo su nombre sugerente. La portada también es bastante atractiva y ambos me evocaban los libros de la escritora Dolores Redondo que tanto me gustaron.

Me hablo de este libro mi hermana que, junto con sus compañeras del club de lectura, había comenzado a leerlo.

Me han sorprendido gratamente varias cosas, la primera que, habiendo magia de por medio mezclada con la normalidad del día a día, no se parece demasiado a los libros del movimiento del realismo mágico de García Márquez, Isabel Allende o Laura Esquivel, al que estamos más acostumbrados. Tampoco es del estilo de la Trilogía del Baztán, de Dolores Redondo pues allí la magia es más sobrenatural y asociada a la mitología de la zona.

En este sentido creo que se podría encuadrar en esa temática pero tiene, indudablemente personalidad propia.

La segunda sorpresa es la evolución del personaje principal, Estrella. Me suelo fijar mucho en la construcción de los personajes pues me parecen la clave de la historia.

No tengo nada objetar al resto de los personajes de la obra, pero Estrella es algo especial. Su evolución, la transformación de su carácter, de su personalidad, es tan sutil que apenas te das cuenta de como ha madurado, como las circunstancia la han cambiado pero sin modificar totalmente la esencia de su naturaleza. Y todo ello muy verosímil, muy creíble.

Y la tercera ha sido el protagonista masculino. Su entrada en la vida de Estrella se lleva a cabo sin prisa pero sin pausa, de una manera paciente y perseverante. Me recordaba a Rhett Butler de Lo que el viento se llevó, un tipo que parece no tenga demasiados escrúpulos, un timador y un buscavidas que está enamorado “hasta las trancas” de Scarlett O’Hara capaz de hacer cualquier cosa por estar con ella aún conociendo todos sus defectos. Pues aquí ocurre lo mismo pero con Liam Sinclair y Estrella de Zuloaga, que comparte con la señorita O’Hara un egoísmo por encima de lo habitual. Otra cosa que tienen en común ambas mujeres son duras vivencias, serias responsabilidades y una guerra que condiciona su vida y su entorno.

Con esto no quiero decir que los personajes de Alaitz Leceaga tengan nada que ver con los de Margaret Mitchell, pero hay libros y personajes que me han marcado en la vida y puedo encontrar similitudes donde nadie más las ve.

Volviendo al libro que nos ocupa, tengo que decir que tiene un ritmo bastante rápido, pocos párrafos sin trascendencia y una trama original e interesante, por lo que le he encontrado muy adictivo.

He leído que es la primera novela que publica esta autora, que ya contaba con distintos relatos publicados en Internet con bastante éxito. Espero que no sea la última pues me gustaría seguir disfrutando de sus libros.

Valoración: 5/5