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la reina sin espejo

Una famosa periodista catalana casada con un importante y consagrado escritor también catalán, aparece muerta por apuñalamiento en una casa de Zaragoza. Los inspectores Bevilacqua y Chamorro serán los encargados de investigar este caso.

Un caso peculiar pues la casa de Zaragoza parece ser un nido de amor de la periodista de televisión Neus Barutell. Antes de morir hubo gran actividad sexual, aparentemente no violenta, pero parece un crimen pasional ya que 15 puñaladas indican claro ensañamiento. Será delicado comunicárselo al marido, quien por cierto tiene una coartada irrefutable.

El sargento Bevilacqua se da cuenta de que el depósito de gasolina del coche de la presentadora está prácticamente lleno, por lo que debió repostar en alguna gasolinera cercana. Tienen suerte y encuentran un testigo con buena memoria como para decirles que la periodista iba acompañada por un joven en otro coche del que, menos la matrícula, puede darles todos los datos e incluso una descripción bastante detallada del acompañante. El problema es que es un coche bastante corriente y la matrícula no tenía distintivo provincial. Es lo único que recuerda de ella.

Para empezar a desentrañar la trama deciden ir a la ciudad de Barcelona, dónde residía la periodista y su marido. Una vez allí tendrán que poner a prueba su habilidad, primero de todo, para colaborar con la policía nacional y con los mossos de esquadra, intentando no invadir competencias ni herir susceptibilidades. La “cuestión” catalana está candente, pero Lorenzo Silva es capaz de tratarla con gran cuidado y exquisito tacto.

Rubén Bevilacqua está raro, introspectivo. Chamorro extraña la comunicación cómplice y sincera que existe entre ellos, cosas que no le cuenta y le encuentra, quizá depresivo. Pensaba que era la tensión por trabajar en común con otros cuerpos policiales, pero luego descubre que algo le pasó allí cuando vivió hace unos años, simplemente Rubén no se lo quiere contar. Quizá más adelante, en otro momento.

Comenzarán por investigar el trabajo de la periodista, los reportajes realizados y los que estaba preparando, por si hubiera tocado temas espinosos que le hubieran creado enemigos. También indagarán en su vida amorosa, al parecer bastante activa.

Neus acababa de realizar un reportaje de investigación sobre la prostitución en Cataluña, pero contrastando con policías especialistas en estos temas (nacionales y autonómicos) ambos coinciden en que, en el reportaje emitido, no toca los temas más que superficialmente, sin entrar ni tocar los graves problemas de mafias de prostitución o trata de blancas. Parece que el programa no pudo molestar a nadie peligroso. No obstante Rubén les facilita la documentación de Neus para el próximo programa sobre el mismo tema, pero arrojará los mismos resultados.

Unos escritos de Neus que parecen en clave, hacen referencia a distintos personajes o pasajes del libro Alicia a través del Espejo. También tendrán que descifrar las analogías entre lo ficticio y lo real, sin saber si habla de su vida o de su trabajo. O de ambas cosas. Lo cierto es que lo tienen bastante difícil.

No me defraudó Lorenzo Silva con este libro (como con ningún otro que haya leído suyo), pues lleva la intriga hasta el final. Pensé que había descubierto al culpable y sus posibles motivos a las pocas páginas de empezar a leerlo y me dije a mí misma que esperaba equivocarme. No hay nada peor que descubrirlo todo en las primeras páginas de una novela negra, policíaca o de misterio. Y efectivamente me equivoqué, lo que me alegró en extremo. Además, luego repasando el libro (cosa que suelo hacer con los libros que, como éste me sorprenden hasta el punto de dejarme ojiplática) me doy cuenta de que todas las pistas estaban allí, simplemente no las vi. Estaban muy bien hiladas entre la trama del libro.

Como siempre, toca temas de candente actualidad y algo espinosos, como las relaciones de los catalanes con el resto de los españoles e introduce, con gran habilidad, las nuevas tecnologías como medio de investigación, como por ejemplo los chat a través de Internet.

Lectura fácil, agradable, lenguaje sencillo, diálogos amenos con toques irónicos, ritmo sin pausas, adictivo, intensidad de la acción muy bien graduada y, sobre todo, grandes personajes de factura impecable. Estoy enamorada platónicamente del sargento Rubén Bevilacqua, un hombre muy normal, reflexivo, totalmente consciente de sus capacidades, pero también de sus limitaciones, que acusa –como cada uno de nosotros- el paso del tiempo. No es un James Bond o un Sherlock Holmes, que están siempre a la altura de las circunstancias, siempre en la brecha, sin altibajos, estancados en el tiempo. No. Él es un hombre normal, una persona de gran agudeza e intuición, que intenta hacer su trabajo lo mejor posible, un profesional intachable.

La relación entre el sargento Bevilacqua y la cabo Chamorro se enriquece con cada novela. Sé que nunca pasará de lo profesional, más que nada porque el autor así lo ha anunciado, pero entre ellos hay una afinidad rayana en la atracción que a mí me gustaría ver culminada, aunque entiendo que sería el final de la saga.

Como digo siempre, si no os gusta la novela policíaca o negra, no leáis este libro, si os gusta, aunque sólo sea un poco, no podéis dejar de leer las aventuras de esta pareja de Guardia Civiles, que no tienen nada que envidiar a los grandes investigadores de la CIA, FBI, KGB, MI5, o cualquier miembro de cuerpos similares del cualquier país.

No le doy 5 antifaces porque tengo que compararlo con otros libros de esta misma saga y no puedo darles a todos un 5. A este le doy un 4 y medio. Tendré que leer otro libro de este autor que no pertenezca a esta saga, para saber si soy admiradora del autor o de sus personajes.

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