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Reseña señora de rojo
Antes de empezar con esta reseña he de deciros que me resulta muy difícil expresar con palabras, con las mías quiero decir, todo lo que se siente al leer esta novela. Después de leerla, he vuelto a releer la mayoría de sus pasajes.

A través de la protagonista Ana y su marido, Miguel Delibes recrea los sentimientos de amor tan profundos que le unen a su mujer, muerta prematuramente, al igual que ella. Esta es la verdadera historia que, entre líneas, nos cuenta Delibes: En noviembre de 1974 falleció su esposa, Ángeles Castro, por enfermedad, en plena madurez.

Angeles de Castro

Ángeles de Castro

A pesar de cambiar el nombre de la protagonista y el oficio de su marido, en este caso un pintor, todos son fácilmente reconocibles. No debe ser fácil, en este ejercicio de confesión, de desnudez del alma, delimitar la estrecha frontera entre la realidad y la ficción, convirtiéndose en unas verdaderas memorias del propio autor, una autobiografía fuertemente dominada por la voz narrativa del yo que hace que, una y otra vez, la imagen del autor se superponga a la del protagonista de esta novela.

El día de su boda

El día de su boda

Todo el libro es un monólogo del pintor con su hija mayor (Este mismo recurso lo utilizó, como el mismo gran resultado, el su libro Cinco horas con Mario), en el que cuenta cómo fueron los últimos días de su madre, pero también como ha sido su sostén en la vida y el de toda la familia, su compañera, la madre de sus siete hijos fue una presencia permanente hasta el final. Una persona feliz que hace que todo el mundo a su alrededor lo sea, una persona entregada a los demás y feliz de hacerlo.

Miguel Delibes y Angeles de Castro

Miguel Delibes y Ángeles de Castro

Tras la muerte de Ana por un tumor cerebral que no resistió la operación a la que fue sometida, este famoso pintor cae en una grave crisis creativa y, para poder salir adelante sin ayuda de agentes externos, como puede ser el alcohol, al que hace alusión en el inicio del libro: “No ignoro que el recurso de beber, para huir es un viejo truco pero ¿conoces tú alguno más eficaz para escapar de ti mismo? Una copa acartona el recuerdo, pero, al propio tiempo, convierte la onerosa gravedad de tu cuerpo en una suerte de porosidad flotante. Algo parecido a la fiebre. Pasado el trance, sobreviene el decaimiento, pero hay un medio para evitarlo: mantener en sangre una dosis de alcohol que te imbuya la impresión de que participas en la vida, de que la vida no pasa sobre el hoyo en que te pudres sin advertir que existes”, decide enfrentarse a su dolor y a su angustia, contando a su hija mayor, a modo de monólogo, como fue su vida con su madre, cómo la conoció, cómo la amó, cómo dependió de ella para todo y cómo fueron sus últimos días. Su mujer aparece idealizada, a la manera romántica, pero nos descubre su intimidad, su relación cotidiana, y hace una apuesta por ese amor verdadero del que muchos dudamos que exista.

Tras Miguel, una bella foto de la pareja

Tras Miguel, una bella foto de la pareja

Dos son las situaciones más graves de la familia que sólo ella es capaz de afrontar con valentía y optimismo para que los demás no caigan en un abatimiento del que no puedan salir: la detección de sus hijos mayores por motivos políticos relacionados con un hecho histórico real, el proceso 1001 en el que, tres años antes de morir Franco, se detuvo a toda la cúpula del sindicato comunista Comisiones Obreras; y, sobre todo, la enfermedad y muerte de su mujer, Ana, a los cuarenta y ocho años y cómo se enfrentó a ella para hacérselo más fácil a los demás.

Delibes en su despacho con el cuadro que da título al libro

Delibes en su despacho con el cuadro que da título al libro

Señora de rojo sobre fondo gris en un cuadro real, un cuadro que Eduardo García Benito, pintó a la mujer de Delibes ha sido el título que ha elegido el autor para su libro, un cuadro en el que Ángeles/Ana destaca, con belleza y plenitud, sobre el fondo gris de lo tristemente cotidiano.

Varias frases reflejan de manera cristalina el amor de Miguel Delibes por Ángeles de Castro, ése que permanece más allá de la muerte, frases como: “Con su sola presencia aligeraba la pesadumbre de vivir”, o “Cuando ella se fue, todavía lo vi más claro: aquellas sobremesas sin palabras, aquellas miradas sin proyecto, sin esperar grandes cosas de la vida, eran sencillamente la felicidad”.

Miguel, Angeles y sus siete hijos

Miguel, Angeles y sus siete hijos

Al igual que al pintor de la novela, tras la muerte de su mujer Delibes cayó en una profunda depresión que le causó una crisis creativa de la que tardó tres años en reponerse. Aún joven, aún arropado por el amor de sus siete hijos, de sus nietos y pese a que aún le quedaba mucho vida por vivir, muchos libros por escribir, Delibes empezó a morir un poco, su carácter se tornó más pesimista y su talante más sombrío y melancólico.

Con sus nietos en su 80 cumpleaños

Con sus nietos en su 80 cumpleaños

No tengo nada que añadir que todo el mundo no sepa sobre el modo de escribir de Delibes, sobre su maestría, sus recursos literarios y su dominio y elegancia del lenguaje, en esta exquisita narración de amor e impotencia, emotiva, escrita con ternura, sencillez y una gran dosis melancolía.

Casi todas fotos de esta reseña han sido tomadas de la página de la Fundación Miguel Delibes.

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2 respuestas a “RESEÑA: Señora de rojo sobre fondo gris, de Miguel Delibes”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Antes de empezar con esta reseña he de deciros que me resulta muy difícil expresar con palabras, con las mías quiero decir, todo lo que se siente al leer esta novela. Después de leerla, he vuelto a releer la mayoría de s……

  2. Eva dice:

    ¡Dios! ¡Como me gustó! Es una novela hermosisima.