RSS
Entradas
Comentarios

Juegos perversos

Una serie de suicidios, sospechosos de no serlo, se suceden en la ciudad de San Francisco con unos intervalos de 48 horas entre uno y otro. Son suicidios por parejas, o quizá una mezcla de asesinato y suicidio.

Cuando la fiscal Callie Harding es la que asesina a una compañera y se suicida despeñando su fantástico BMW por un paso elevado, matando a la persona que viajaba con ella en el coche y a los que iban en un autobús sobre el que cae, se decide llamar a Johanna Becket, una eficaz psicóloga forense especialista en autopsias psiquiátricas. Deberá determinar el estado mental, familiar, social, … de la fiscal para que haya tomado esta decisión. O bien determinar que ha sido un crimen disfrazado de suicidio.

Jo deberá hurgar en su vida privada de Callie, en sus secretos más íntimos y así llegará a conocer la existencia del Club de los Secretos Sucios, cuyos miembros son casi todos con un altos estatus económico. Los últimos suicidios por pareja han sido protagonizado por miembros de esta sociedad.

¿Quién o qué provoca estos suicidios? Este club es una sociedad extremadamente secreta y por tanto poco permeable a la investigación policial. Jo tiene 48 horas solamente para evitar que otras dos personas mueran. Pero es una labor de titanes.

Juegos perversos, primera novela de la serie que protagoniza la psiquiatra forense Jo Beckett, fue elegida por Amazon como uno de las diez mejores thrillers de suspense del año 2008, y ganó el Premio RT Reviews a la mejor novela procesal de ese mismo año.

Una lectura apasionante, un libro que no puedes soltar, un personaje original, bien elaborado, con la típica idiosincrasia de los detectives de thrillers sólo que en este caso es una forense. Me recordó a la forense Kay Scarpetta, de Patricia Cornwell, salvado las distancias, puesto que esta forense, Johanna Beckett, huye de sus miedos refugiándose en la especialidad de psiquiatría.

Aunque me ha gustado tanto o más que la novela que leí de Cornwell, le he dado menor puntuación por una razón que me pareció de peso. Nada más empezar el libro estuve a punto de abandonar su lectura. Las primeras 25 páginas me parecieron poco interesantes, aburridas, tontas y yo diría que incluso mal escritas y desde luego, no están en sintonía con la calidad del resto de la novela. Son sólo 25 páginas, pero parecían 100.

Comentado lo que me pareció este inicio con mi marido, éste me instó a que lo abandonara y empezara otro y mis palabras fueron: “voy a darle otra oportunidad” y seguí leyendo. Me alegro mucho de haberlo hecho, pero creo que los libros que no enganchan desde un principio tienen un alto riesgo de abandono.

Por esto, y sólo por esto, le doy una puntuación de cuatro antifaces pero podría haber merecido un pleno. Por cierto, lo de la portada que no os lleve a confusión. A pesar de lo eróticas que puedan parecer esas piernas, el erotismo o el sexo, no aparece por ninguna parte 😉

.

logocompra