RSS
Entradas
Comentarios

Post mórtem

(Ver Leyendo-Ficha técnica)

Varias mujeres han aparecido asesinadas de una manera salvaje y escalofriante. Nada tienen en común, salvo que viven solas o el asesino al menos así lo cree. Distintas edades, distintas profesiones, distintas razas… nada que sirva para establecer un patrón que ayude a detener al asesino.

El criminal siempre actúa los sábados por la noche, a intervalos cada vez menores y con una ferocidad y un sadismo cada vez mayor.

La forense Kay Scarpetta, jefa del departamento de Medicina Legal de Richtmon, ha pedido que se la llame de manera inmediata si vuelve a ocurrir y al llegar la noche del sábado, apenas puede dormir pensando en la posible llamada que dará paso al horror de un nuevo asesinato. Ella misma llevará a cabo la autopsia de la víctima con meticulosidad extrema, para intentar encontrar alguna pista que pueda arrojar algo de luz en un caso tan complicado.

Pero a su vez tiene que bregar con otro problema importante. Hay gente a la que no le gusta que ella ocupe un cargo tan importante y, una vez tras otra, vera obstaculizada su labor y desprestigiado su trabajo. Llegan al punto de sabotear el ordenador de su departamento, todo el sistema informático, sin importar las consecuencias que puede conllevar este acto. Todos sus casos se pueden ver afectados. También las pruebas forenses que ella recoge y clasifica, son manipuladas.

¿Quién lleva a cabo estas acciones? ¿Quién pone trabas a su investigación? ¿Es el propio asesino o el enemigo está dentro?

La ganadora del último Premio RBA de Novela Negra,  Patricia Cornwell, nos sumerge con gran habilidad en su novela y nos hace partícipe de los miedos de las mujeres de Richtmon, del terror que sufren las víctimas en el momento en que van a morir salvajemente torturadas y de la preocupación de la doctora Scarpetta por descubrir, en lucha contra el tiempo, aquello que pudiera ser vital para poner fin a tanto horror y sufrimiento.

Un lenguaje que por técnico y profesional, no deja de ser sencillo, ameno y claro. Patricia Cornwell nos descubrió, antes de que lo hiciera las series de televisión CSI, el gusto por las técnicas de investigación forenses.

Un personaje curioso, serio, sin apenas vida privada, a veces frío, pero con esa frialdad que proviene del compromiso con la ciencia y el descubrimiento de la verdad. Se necesita ser muy meticuloso, metódico y calculador para realizar un trabajo de tanta importancia como el que hace ella.

Como soy una gran aficionada a las series policíacas de televisión, además de la mención al CSI, he encontrado un paralelismo curioso en la personalidad de Kay Scarpeta y la también doctora forense Temperance Brennan, de la serie Bones. Ya lo comenté  cuando leí su primera novela (la primera que leí, no la primera que escribió) y me reafirmo en esta idea. Ahora que he cogido el hilo de estas aventuras, espero poder seguir leyendo más casos suyos.

logocompra