RSS
Entradas
Comentarios

La marca de sangre

(Ver Leyendo-Ficha Técnica)

Curiosa novela negra protagonizada por hadas y trols. Sí, hadas y trols. Casi hasta el final no te das cuenta de que estás leyendo un libro con asesinos, tramas ocultas y complicadas y, por supuesto, víctimas.

Como dijimos al empezar a leer esta novela, “La marca de sangre” está dedicada a la primavera, y en primavera transcurre la historia de sus protagonistas.

En Stenvik, junto a las casas de los naturales de la zona, han surgido otras más lujosas, segundas viviendas para habitantes adinerados del continente que buscan una zona residencial para descansar. Llega el deshielo a la isla de Öland y empiezan a llegar estos visitantes ocasionales para preparar sus casas para la época veraniega. Y allí encontramos a los personajes que nos acompañarán en esta aventura.

El viejo Gerlof Davidsson, marinero jubilado, que deja la residencia para irse a vivir a su casa, en Stenvik, ya que presiente que ésta será la última primavera de su vida. Vive solo, pero una enfermera y un médico le visitan periódicamente. Gerlof conoce todas las leyendas y supersticiones de Öland, muy arraigadas entre su población.

Situación de la isla de Öland

Situación de la isla de Öland

Como en Vendela Larsson, quien con su marido Max, un afamado escritor que busca un lugar tranquilo para retirarse a escribir la próxima novela, decide mudarse a la isla. Vendela es un espíritu sensible que vivió su infancia en Öland y por ello convence a su marido trasladarse a la bella isla. Vendela aún recuerda la tragedia que vivió de niña: El establo de su casa se destruyó por un incendio del que culparon a su padre y ella tuvo que abandonar la isla e irse a vivir al continente con sus tíos. Pero Vendela sabe porqué se incendió “realmente” el establo. Su casa estaba en medio de un camino de hadas y todo el mundo sabe que no se puede obstaculizar estas mágicas rutas.

Puente de Öland sobre el estrecho de Kalmar. 6 Kilómetros separan la isla del continente.

Puente de Öland sobre el estrecho de Kalmar. 6 Kilómetros separan la isla del continente.

Per Mörner, divorciado y padre de dos hijos, hereda la casa de su tío. Per pasó los veranos de su infancia en esa casa y ahora decide mudarse a la isla. Su padre, director de varias revistas pornográficas en sus buenos tiempos, abandonó a su madre cuando él era un niño y apenas han tenido contacto el uno con el otro. Además Per se avergüenza del trabajo de su padre. Ya es mayor y, tras sufrir un ictus, tiene muchos problemas para comunicarse, apenas balbucea palabras incoherentes. Pero ahora sí le interesa comunicarse con su hijo. Este prometió a su madre que cuidaría de él, pero lo cierto es que no le apetece ni un pimiento. Tiene a su hija en el hospital con una grave enfermedad y quisiera dedicarle todo su tiempo. A ella y a su hermano Jesper, complicados chicos púberes. Como todos a su edad.

Una joven pareja junto a su pequeño hijo completan los personajes de esta historia.

Y las hadas y trols, por supuesto. Cuenta una leyenda que la zona de Stenvik está habitada por estos fantásticos personajes. Enfrentados en una lucha ancestral que acabó en una especie de pacto: Los trols vivirían bajo tierra y las hadas arriba, en la superficie, en el lapiaz y el bosque. Una línea roja en la tierra, la marca del nivel de sangre derramada por ambos, separa la zona que ninguno de los dos puede traspasar. Esa línea roja horizontal es fácilmente visible en la cantera abandonada. Aunque los más pragmáticos lo achacan a una veta de metal oxidado.

Al igual que en “La hora de las sombras”,  el lapiaz es un protagonista omnipresente, aunque yo me lo imagino más tipo bosque que tipo desértico. Allí habitan las hadas, es su zona de paso y allí está la roca de las hadas, a la que puedes pedir un deseo y si dejas a cambio un regalo del gusto de las hadas (lo sabes porque la siguiente vez que pasas ya no está), el deseo se cumple por difícil que sea.

Hayedo de Monte Santiago. Paisaje kárstico en el Valle de Orduña, en el Pais Vasco. Un lapiaz boscoso.

Hayedo de Monte Santiago. Paisaje kárstico en el Valle de Orduña, en el Pais Vasco. Un lapiaz boscoso.

Me ha parecido una historia muy interesante, originalmente aderezada. No creo que sea la típica novela negra sueca, aunque novela negra es, con sus muertos y sus paisajes algo tétricos en algunos momentos. No le encuentro ningún parecido con Stieg Larsson, por ejemplo.

El autor escribe con bastante sencillez, un estilo directo que consigue atraer la atención del lector durante todas sus páginas. El desarrollo de la inquietante trama no es previsible en absoluto y los personajes están muy conseguidos. Unos pocos principales y también muy pocos secundarios, con caracteres muy diferenciados y bien descritos, hace que no te pierdas y puedas seguir con facilidad la interacción entre ellos. ¿Qué más se puede pedir?

No he leídos las anteriores, pero si son tan buenas como esta, tendré que ponerlas en mi lista de pendientes. También tengo en mi lista de pendientes hacer un viaje a la isla de Öland. Lo poco que he descubierto sobre ella, motivada por mi curiosidad y con la inestimable ayuda de Google, hace que me apetezca un montón pasar unas semanitas allí. Parece ser que en Öland veranean los reyes de Suecia ¡Qué nivel!  No sé si lo conseguiré, pero yo lo pongo por si acaso.

Mi puntuación para esta novela es de 3 antifaces y medio, pero como no puedo puntuar con medios antifaces, lo rendondeo a tres. Traducido al lenguaje habitual, esta sería mi valoración según los antifaces otorgados:

CALIFICACION

Por lo tanto este libro estaría entre «bueno» y «muy bueno».