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Camino hacia el pasado

(Ver Leyendo-Ficha Técnica)

Emily Graham, una abogada de éxito, decide comprar una antigua casa victoriana en la bonita población de Spring Lake. Casualmente, o no tan casual, es la casa de sus antepasados. Allí desapareció como por encanto la hermana mayor de su tatarabuela. Otras dos jóvenes desaparecieron en iguales circunstancias, por lo que la familia decició mudarse.

Pero de eso hace más de 100 años. Ahora Emily está contenta con su casa y sólo quiere abandonar la gran ciudad, donde los problemas se acumulan, incluyendo entre ellos a un acosador peligroso, para trasladarse a su maravillosa casa.

No hace nada más que instalarse en su casa cuando, mientras excavan el jardín para construir una piscina, aparece un cadáver enterrado. Mejor dicho, dos. Una joven desaparecida hace cuatro años y otra desaparecida hace más de cien años, aparecen enterradas juntas.

A los pocos días, en el jardín de otra casa del vecindario, aparecen otros dos cadáveres con iguales características.

Al parecer alguien está repitiendo los mismos hechos que hace 100 años: Mismas fechas, chicas parecidas, mismo modo de morir… Según esta pauta, una tercera chica va a desaparecer en breves días. ¿Quién?

Es el cuarto libro que leo de Mary Higgins Clark tras ¿Dónde están los niños? «, “La estrella robada” y “Escondido en las sombras, que leí después de ver la reseña que hizo Jesús, y éste que reseño, es el que menos me ha gustado de todos.

Por lo que he podido observar, guardan estructuras férreamente similares. Nos exponen la situación y aparecen los personajes. Todos parecen normales, pero si te paras a pensar un poco, todos son sospechosos. Cada uno tiene algún secreto en su vida, algo sucio que ocultar, que le hace merecedor del papel de sospechoso principal.

Como detalle curioso, el asesino siempre está presente desde el primer momento. Aparece narrando los hechos, haciendo reflexiones o contándonos su punto de vista sobre todo lo que acontece. Incluso nos informa de sus próximos movimientos.

Pero nunca desvela tanto como para que puedas adivinar quién es. Todo lo que dice o hace, puede atribuírsele a cualquiera de los protagonistas.

Como he dicho antes, esta es la que menos me ha gustado. La primera que leí, ¿Dónde están los niños? «, , me gustó por la novedad. Además encontré interesante el argumento e intensa la historia. En “Escondido en las sombras, el suspense era grande, te apetecía seguir leyendo para averiguar un poco más. “La estrella robada me resultó indiferente, pero a pesar de esto, la leí casi de un tirón.

Sin embargo, en esta ocasión me ha resultado un poco pesada. Al ser tan repetitiva en forma de narrar y estructurar sus libros, como no tenga al menos un pequeño cariz diferenciador, pueden resultar aburridas. Y eso es lo que me ha pasado a mí.

No puedo decir que no me ha gustado nada pues, si así hubiera sido, hubiera dejado de leerla, pero tampoco me ha parecido interesante. Ya no intento descubrir al asesino, porque sé que no se puede, y eso hace que su lectura pierda un poco de interés. Una de las cosas que me gustan de la novela negra, de las policíacas o de detectives, es poder «colaborar» para descubrir al malo, y en sus novelas es inútil. Es como si fuera un personaje más que, al final del libro, se quita la máscara convirtiéndose en uno de los múltiples sospechosos. Pero cuando ya sabes quien es, repasas la novela y sigues sin poder encontrar ninguna pista que se te hubiera podido pasar desapercibida. Sencillamente no las hay.

Son libros cortos, de novela negra y sé que por ello quizá algún día repita con ella, pero lo cierto es que ahora no me han quedado muchas ganas.