RSS
Entradas
Comentarios

El agente protegido, James Nava.

El agente protegido, James Nava.

La novela me ha tenido entretenido, lo cual está bien, pero no más de ahí. Ideal para este tiempo veraniego de calor y hastío, en el que apetece una novela que no requiera mucho esfuerzo, ni te haga pensar demasiado.

El protegonista es un agente de la CIA, que amenazado AlQaeda se acoge al programa de protección federal, y vive una nueva vida como vaquero en un rancho perdido de Montana. Vivirá en una cabaña solitaria en un bisque, trabajará duro transportando ganado por las montañas junto a otros curtidos y recios hombres como él, e intentará pasar desapercibido en su nueva identidad para intentar comenzar de nuevo.

Sin embargo, tras un tiempo, su jefe se pone en contacto con él y le informa que el enemigo está trasa su pista, y que será cuestión de tiempo que den con su situación, así que decidirán usarlo como cebo para atraer a los terroristas y cazarlos en una celada. Infiltrarán a más agentes en el rancho y los alrededores, e irán tejiendo la red para atrapar a los asesinos. Pero claro, los de AlQaeda no con tontos, y no van a dejarse matar así porque sí. El juego está servido…

La trama se hace un poco reiterativa en algunas ocasiones, porque repiten hasta la saciedad algunos conceptos, como lo peligrosa que es la trampa, que no debe hacerse notar, que si no acaba con los malos otros muchos sufrirán, que no debe implicarse emocionalmente con nadie, etc etc. Cada diez o veinte páginas el protagonista u otro de los personajes reflexiona sobre ello.

Personajes un poco planos, buenos muy buenos, malos muy malos, terroristas árabes con mostacho y un poco tontos, agentes de la CIA patrióticos, voluptuosas bellezas sureñas…

Por otro lado, me llama la atención lo duro y «macho» que es el prota. Es el más viril del grupo, acierta a una mosca a mil metros con su fusil, gana el rodeo del rancho, arregla vallas o conduce caballos junto a sus sudorosos camaradas, encandila y seduce a las señoras, como agente de campo de la CIA no tiene parangon… Vamos un super-hombre. Cuando visualizaba a ese super macho vestido de cow-boy, me imaginaba algo así.

Ahora que estoy haciendo la reseña, destaco mucho los aspectos negativos, y a lo mejor darle tres antifaces como había pensado es demasiado. Quizá se merece sólo dos. El caso es que mientras lo leía me pareció mejor. Bueno, lo dejaremos en tres y santas pascuas.