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Minotauro nos ha invitado a una sesión privee con Javier Negrete en la Taberna del Gijón, tal y como hiciera anteriormente con Fernando J. López del Oso y Montse de Paz, en lo que va camino de convertirse en una tradición. Podríamos bautizarlo como Beers&Books&Blogs, ¿que os parece?.

Junto a Negrete y la gente de la Editorial, se encontraba un grupo de selectos blogueros, con alguno de los cuales ya nos hemos cruzado en estas lides, y otros a los que hemos conocido hoy, pero a los que leeremos a partir de ahora con sumo gusto. Estaban Josu y Jesús, de Libros por Leer, Gemma Nieto, para Anika entre Libros, Chema, de Sobrasada Cósmica, y Susana y MªCarmen, de Donde habitan los libros. Por nuestra parte, hubo casi pleno. Juntó a mí estuvieron Ascen, Jesús, Oscar y Reyes. Sólo faltaron Fernando, que se excusó porque tenía obligaciones que atender, y Natalia, que le pillaba la cita a 10.000 km.

Tras las presentaciones iniciales, y una ronda de cervezas y refrescos, Javier comenzó a contarnos algo (no demasiado) sobre su nueva novela. Es la (como él mismo la definió) «cuarta parte de una trilogía». Cierra el ciclo de «La Espada de Fuego», que estaba prevista para tres libros, pero cuya historia finalmente se desmadró y acabó en «tetra».

La Espada de Fuego nos narra la historia de Zemal, la legendaria espada de fuego forjada por los Dioses. A lo largo de los cuatro libros que componen la saga; La Espada de Fuego, El espíritu del mago, El sueño de los dioses y El corazón de Tramórea, nos embarcaremos en una historia de fantasía heróica, al estilo de los libros de espada y brujería de Tolien o de Howard. Al morir el último portador de la espada, los maestros de la espada deberán competir entre sí por empuñarla, pues sólo uno será el elegido para hacerlo.

Lo cierto es que no he leído ninguno de los libros de la saga, pero sí conozco y he disfrutado la obra de Negrete por sus obras históricas. Salamina, que reseñé aqui hace un tiempo, va camino a ser mi candidata de la mejor novela de 2011, si es que en el resto del año no me cruzo con nada mejor. No al nivel de la anterior, pero también excelente, Alejandro Magno y las Águilas de Roma me dejó un sabor de boca buenísmo.

Javier ha sido muy amable y su charla ha sido muy amena. Hemos estado muy cómodos en su compañía, y hemos conversado sobre muy diversos temas. Desde cómo traza en Excel las hojas de personaje para sus novelas, hasta el Código DaVinci. Ha habido tiempo para todo.

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