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El Señor de las Tinieblas. Alberto Vázquez-Figueroa

(Ver Leyendo-Ficha técnica)

Un científico, Bruno Guinea, un médico que dedica su vida y sus esfuerzos a encontrar un medio para curar el cáncer, recibe una visita inesperada: El demonio viene a verle para ofrecerle este remedio a cambio de su alma inmortal.

Nuestro protagonista, como buen científico que se precie, es un agnóstico convencido (o un ateo, que aún no termino de encontrar la sutil diferencia entre ambos términos) y piensa que alguien le está gastando una broma pesada. Pero las pruebas que Lucifer le da para demostrar la autenticidad de su persona o de su origen celestial, para ser más exacto, terminan por convencerle. Esto supone un gran problema para Bruno Guinea que tiene que sufrir la lucha entre sus ideas, sus convicciones y la realidad palpable a la que asiste.

Al final decide aceptar. El doctor Guinea vio morir a su madre de cáncer con sólo 11 años de edad y, sufrió tanto, que quedó marcado de por vida. Decide que cualquier precio es poco para evitar un sufrimiento como el suyo a cualquier otra persona, especialmente a cualquier otro niño y no cree que su alma valga más que esto. Ni siquiera entiende qué valor puede tener para Satán. De todas maneras, el demonio no se lo va a poner fácil. Simplemente le irá dando pistas para que él mismo encuentre el remedio.

El libro es corto y la capacidad que tiene este escritor para hacer que sus historias te atrapen entre sus líneas, hace su lectura rápida a la vez que apasionante. El interés va creciendo según vas leyendo: al principio se establecen las bases de lo que será realmente la aventura que vivirá el protagonista y, cuando empieza ésta, la velocidad de la acción te lleva en volandas hasta la conclusión, sorprendente por inesperada, que nos llega a modo de epílogo. Parece la división clásica que solemos encontrar en las obras de teatro: planteamiento, nudo y desenlace.

El título, a pesar de lo que puede parecer, no hace alusión al diablo, o al menos no únicamente, pero no os desvelaré el misterio. Como dije cuando empecé a leer el libro, Satanás es el protagonista principal de esta novela. O al menos co-protagonista, pues comparte este título con el doctor Guinea. Mientras éste intenta asumir todo lo que le pasa y decide si quiere pasarse la eternidad en el infierno (cosa en la que, al no creer en su existencia, hasta ahora ni siquiera había pensado), asistimos a unas interesantes conversaciones filosóficas y teológicas entre los dos protagonistas, en las que debaten sobre la existencia de Dios y todo lo que esto conlleva.

Esto no quiere decir que el libro tenga un carácter religioso, a pesar de que parte de la base de la existencia de otra vida tras la muerte, desde el momento en que nos presenta a Satanás como un ser real. Ni tan siquiera es benévolo con la religión: Hay que tener en cuenta que esta religión se nos presenta vista por los ojos del demonio. El examen al que la somete no puede dar resultados muy halagüeños. Esto da al aspecto sobrenatural un viso de verosimilitud, a pesar de que parezca que ambas palabras tienen significados incompatibles.

Satanás nos es presentado como un ser que no es absolutamente malo ni terrorífico, simplemente va a lo suyo, utilizando todos los medios a su alcance –que son muchos-, sin importarle nada ni nadie. Es decir, como tantos seres humanos que viven entre nosotros. Lo que ocurre es que lo suyo, para lo que ha sido creado y por tanto no puede apartarse de este destino, es intentar hacer que los hombres sean malos. Pero no disfruta especialmente de ello; simplemente es lo que tiene que hacer.

Nuestro demonio sería más de este estilo. Nada parecido a lo que aparece en la portada del libro.

Nuestro demonio sería más de este estilo. Nada parecido a lo que aparece en la portada del libro.

Me llamó la atención una frase que pronuncia el diablo: … “quien inició todo esto se encuentra muy, muy lejos, más allá de un millón de galaxias, con nuevas formas de vida cada vez más perfectas, por lo que hace millones de años que se olvidó de una minúscula mota de polvo espacial llamada Tierra, y de sus imperfectas criaturas.” Ahora el demonio se ha quedado como el único dueño de este “estercolero”.

La puntuación es algo subjetiva, pues quizá se mereciera la máxima, pero teniendo en cuenta la calidad de este escritor, he de valorar sus historias comparándolas con las otras que él mismo ha escrito, sino siempre tendría un cinco. Siendo así, esta aventura la calificaría con un cuatro y medio (pero ya sabéis, tengo que redondear).  Me ha gustado mucho, como casi todo lo que escribe Vázquez-Figueroa, pero además creo que éste libro tiene un interés añadido, al salirse un poco de la línea clásica de aventuras debido a su “ingrediente” sobrenatural. No le encuentro ningún pero y, si tenéis ocasión, os recomiendo que no dejéis de echarle un vistazo. Seguro que nos os defrauda.

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6 respuestas a “RESEÑA: El Señor de las Tinieblas, de Alberto Vázquez-Figueroa”

  1. Ziost dice:

    Muy buena reseña y además el tema me interesa. Nunca he leído ningún libro de Vázquez-Figueroa, ¿este está bien si decido empezar o los hay mejores?¿Está en edición de bolsillo?

  2. @scen dice:

    Cualquiera de Vázquez-Figueroa te va a gustar, Ziost, ¿cuál más?, depende de tus gustos personales. A mí éste me ha gustado mucho.
    Pero si tuviera que recomendar alguno a alguien que no conoce su obra, me remitiría a las palabras del propio autor que considera que “Tuareg” es su mejor libro.
    Todos los libros de este escritor están editados en edición de bolsillo: siempre los edita al mismo tiempo en ediciones baratas y menos baratas, para que haya para todos los gustos.
    Espero que te animes con él y que nos cuentes qué te ha parecido.

  3. Ale dice:

    ya con el primer párrafo de tu entrada ¡quiero leer el libro!

  4. @scen dice:

    Seguro que te gusta, Ale. Pero ten cuidado, que este escritor “engancha”.

  5. J.a.C. dice:

    Hola, este libro aún no llega a México, pero espero poder conseguirlo pronto, ya que soy admirador de Vázquez – Figueroa, y si es la mitad de bueno que el sensacional Vivos y muertos (escrito bajo el seudónimo de Aquiles Troyano), se convertirá en uno de mis favoritos. Por cierto, que les falta la crítica de el libro mencionado.

  6. @scen dice:

    Hola, J.a.C, celebramos que te declares admirador de este gran escritor ya que nosotros también lo somos. Éste es un libro muy bueno que espero llegues a leer y nos comentes qué te ha parecido.
    No hemos reseñado aún el libro que nos comentas, Vivos y muertos, porque aún no lo hemos leído pero tomamos nota para intentar conseguirlo.
    Un saludo.