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La sequía, J.G. Ballard.

La sequía, J.G. Ballard.

Un poco flojillo para mi gusto. Esperaba un poco más de este libro, la verdad. El ritmo me ha parecido muy lento, quizá porque el autor intentaba dar sensación de desesperación y asfixia por la ausencia de agua. Tampoco me acabo de identificar con los personajes, ni con Ramson, el protagonista, con el que resulta imposible empatizar, ni con los secundarios, que o son tan insulsos como el prota, o estan tan pirados que no son creibles. En fin. De todas formas, habrá que darle otra oportunidad a Ballard, porque tiene un amplio repertorio de SciFi apocalíptica, y a mi me encanta el tema, así que…

Volviendo al libro, vayamos con el argumento. La contaminación de los mares y océanos ha provocado que una capar de residuos químicos cubra las aguas, impidiendo su evaporación y la creación de nubes, y acabando, por ende, con la lluvia. No hay agua, todo muere. Finito.

Nuestro prota es Ramson, un médico que vive en a orillas de un rio, y que asiste espectante al éxodo de la gente en busca de un lugar mejor mientras el río se va, poco a poco, agotando. Ballard nos hará una descripción de los habitantes del pueblo que van quedando con Ramson; un excéntrico millonario con ideas de Nerón, un chico cuasi retrasado que pulula por el río, un joven huérfano que orbita en torno al prota, la imprescindible partenaire feminina… En fin, personajes, sueltos, planos , descritos con breves pinceladas, y bastante inconexos entre sí.

Un buen día, Ramson, en compañía de otras personas, decide abandonar el lecho del río, e ir hacia el mar, siguendo la corriente de gente que emigra con la promesa de tierras mejores. Una vez allí, la cosa sigue estando cruda. Se han creado campamentos alrededor de las salinas, donde los militares han formado zonas controladas en las que esta desalinizando el agua, aunque no hay sitio para todos, y como el flujo de gente es constante, acabará con confrontamientos armados.

De ahi damos un salto de años, donde Ransom trabaja en uno de estos campamentos como pastor de agua. Sí, como oís, pastor de agua. Conducen el agua a través de unos cales y unos sistemas de compuertas empujándola con un remo, desde las plantas desalinizadoras, hasta los depósitos, intentendo perder la menor cantidad posible por el camino. Tras no acabar de integrarse en el nuevo sistema, y viendo que no hay futuro ninguno en la costa, decide finalment volver al interior en busca de un río interior que no se ha secado, un mítico “el Dorado” que circula de boca en boca desde hace años.

Volverá a su hogar, aunque las gentes que dejó en su día, y que aún quedan pululando por allí, han cambiado bastante, llevando a los extremos más insospechados sus “pequeñas manías”, y sobreviviendo no se sebe muy bien como. El final, tan lento y anodino como el reto del libro, pero os dejo que lo descubráis por vosotros mismos, si es que decidís echarle un ojo al libro.

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Una respuesta a “RESEÑA: La sequía, de J.G. Ballard”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Un poco flojillo para mi gusto. Esperaba un poco más de este libro, la verdad. El ritmo me ha parecido muy lento, quizá porque el autor intentaba dar sensación de desesperación y asfixia por la ausencia de agua. Tampoco m……