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Salamina, Javier Negrete.

Salamina, Javier Negrete.

Me ha gustado una barbaridad el libro. Es lo primero que leo de este autor, pero os vaticino que no va a ser lo último, porque el libro es una joya.

Negrete nos narrará las guerras médicas (no las de los doctores, como siempre pensaba de pequeño, sino de los medos, es decir, los persas) canalizadas a través de la persona de Temístocles, el ateniense. Él será el hilo conductor que nos llevará de Maratón a Salamina, pasando por las Termópilas, y será la pieza clave de la victoria final griega ante el inmenso imperio de Jerjes.

Temistocles, protagonista indiscutible de la novela.

Temistocles, protagonista indiscutible de la novela.

El el año 480 antes de Cristo, el Imperio persa comienza su expansión por Grecia, exigiendo la sumisión de las ciudades-estado griegas y su correspondiente tributo. A quien le ofrecía el agua y la tierra que se les exigía (símbolo de la sumisión), se les dejaba más o menos tranquilos, simplemente tributando en oro a persia, pero la ciudad que oponía resistencia era terriblemente masacrada y sus habitantes esclavizados.

Temístocles vio el peligro inmimente acercándose a Atenas, e intentó organizar la defensa, pero se veían impotentes ante la maquinaria militar persa. Sólo la ayuda espartana podría nivelar la balanza, pero los espartanos no parecían muy proclives a la batalla (cosa extraña en ellos). Sólos, acorralados, cercados por el enemigo, y desesperados, los ateniense tuvieron que batirse en penosas condiciones, pero los persas no contaban con un elemento importante… el orgullo griego, y la defensa de la patria chica. En Maratón, los atenienses infringirían una gran derrota a las tropas persas de Darío, en una loca carga de hoplitas que con su muro de lanzas frenaron en seco a la caballería persa.

"La zorra sabe muchas cosas; el erizo sólo sabe una, pero la sabe muy bien"

"La zorra sabe muchas cosas; el erizo sólo sabe una, pero la sabe muy bien"

Pero ese no era el fin del conflicto, sino sólo una pausa. Jerjes, hijo de Darío pasaría años preparando la segunda guerra médica, y Temístocles durante ese tiempo, intentando convencer a todos los griegos de la necesidad de unirse, prepararse y actuar. A veces con la retórica, a veces con la manipulación y el engaño, a veces con la fuerza y a veces con el soborno. Todos los medios son válidos para la supervivencia de Atenas.

El libro refleja a la perfección la forma de combate de los hoplitas, cargado a veces de su parte épica, pero de un modo fundamentalmente realista. Me gustó mucho en la primera de las contiendas, como las líneas de hoplitas griegos, lejos de las máquinas-de-matar de la película de 300, se comportan como seres humanos. Bastante acojonados viendo como se acercan esos enormes caballos, algunos haciéndoselo encima no pudiendo controlar sus esfínteres, pero manteniendose firmes por sus familias y su tierra, pero sobre todo por su honor y su sentido del deber.

Se nota de Javier Negrete es licenciado en Filología clásica y profesor de griego en un instituto, tanto po su amplitud de conocimientos, como por su claridad en las exposiciones. En este caso, un libro de entretenimiento consigue no sólo entretener, sino también realizar uina buena labor de divulgación. Os lo recomiendo sin ninguna duda, e intentaré leer más de este hombre, a ver si el resto de su obra mantiene el tipo.

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4 respuestas a “RESEÑA: Salamina, de Javier Negrete”

  1. [...] Salamina me gustó mucho, me he animado a seguir leyendo a este autor, a ver si la cosas sigue así de [...]

  2. [...] puedo dejar de incluir Salamina en el listado, aunque no es una novela exclusivamente espartana. De hecho, Salamina es la batalla [...]

  3. Ricardo Lecompte dice:

    Extraordinaria narrativa de Negrete en Salamina. El realismo de sus letras me dejó con ganas de seguirlo leyendo. Temístocles como político y militar, inmejorable; Leonidas como líder y guerrero, gigante!
    Gracias por tan buen libro, Sr. negrete.

  4. Radien Felpes dice:

    ¡Me antojaste de ese libro, ya quiero leerlo!