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Teogonía, de Hesíodo

Teogonía, Hesíodo.

(Ver Leyendo-Ficha técnica)

Voy a hacer una reseña breve porque tengo poco que decir de este libro. Éste, junto con otros ejemplares de la literatura griega y romana, nos llegó, vía bloguzz hace algunas semanas. Para mi sorpresa, este libro de Hesíodo, además de la “Teogonía”, trae también “Los trabajos y los días”, “Escudo” y “Catálogo de mujeres”, este último parece ser una continuación de “Teogonía.

Sólo he leído las dos primeras partes, la “Teogonía” y “Los trabajos y los días”, pues terminé agotada. Leer los clásicos es cansado, aunque lo cierto es que esta obra está muy bien editada, complementando el texto de Hesíodo con apuntes y notas aclaratorias, sin las cuales me hubiera perdido totalmente durante la lectura. De esta forma sólo me he perdido un poco.

La “Teogonía” nos habla de todos los dioses griegos, desde el inicio de la creación del mundo por la unión de Gea y Caos y su progenie, hasta la constitución de la jerarquía que gobernaría en el Olimpo, jerarquía piramidal de dioses con más o menos poder, pero todos bajo el mando del todopoderoso Zeus.

El divino Zeus, en su esplendor.

El divino Zeus, en su esplendor.

Casi todo es una relación nombres de dioses, con quién se relacionan amorosamente y qué hijos tienen. Quién luchó con quién para conseguir el gobierno y el poder sobre el resto de los dioses. De vez en cuando incluye alguna historia o leyenda, más o menos amena, de algún dios o héroe, pero en general se hace un poco pesado. Es casi como leer los nombres de un censo.

Como los dioses de la antigüedad eran bastante promiscuos, cuesta no perderse en este galimatías de árbol genealógico, sobre todo teniendo en cuenta que estos dioses pueden tener más de uno y más de tres nombres, algunos que oía por primera vez en mi vida, no me sonaban de nada y me costaba recordarlos y ubicarlos. Lo cierto es que me defraudó bastante, pensaba que me iba por fin a enterar de cómo iba esto de las divinidades griegas y creo que tengo aún más lío, si cabe.

Antes de iniciar la “Teogonía”, también encontramos una biografía sobre la vida y obra de Hesíodo, su humilde extracción social –era pastor- y sus problemas con su hermano por la herencia familiar –las tierras y rebaños- a la muerte de su padre.

En la segunda historia del libro, “Los trabajos y los días”, Hesíodo recrimina a su hermano su forma de ser y su envidia por no haber recibido la herencia que deseaba, y, a modo de cuentos con moralejas, relacionando el tiempo (meses y días) con los trabajos que se deben hacer durante un año, quiere aleccionar e instruir a su hermano, de manera un poco severa, sobre el comportamiento que debe observar éste.

También está curioso y puede que incluso interesante, pero sigue siendo agotadora su lectura. Hay páginas en que más de las ¾ partes son notas aclaratorias.

Y aquí dejé su lectura. No me arrepiento de haberla leído pero no puedo recomendarla ni dejar de hacerlo. Es un tipo de literatura difícil, como ya he dicho antes, y cada uno debe saber si le apetece, o no, atreverse con ella.