
La herencia de Loo Loo, David Dodge.
Un libro curioso, sin duda. Se lee en un periquete, y te deja la sonrisa puesta un ratillo. Es una comedia ligera, con algunos toques de humor absurdo que me recordó en gran medida a La Conjura de los necios. Sin llegar a esos límites, naturalmente.
El libro nos cuenta la historia de Loo Loo, y su casa de huéspedes. Loo Loo ha quedado viuda, y su marido le deja en herencia la casa de huéspedes que ambos regentan, pero como sabe de sus “habitos poco recomendables”, como el juego y las fiestas, encarga a una testamentaría el control de la misma para que su mujer no dilapide la herencia.
Sin dar parte a nadie, Loo Loo desaparece, y el secretario de la testamentaría debe hacerse cargo de la casa, debiendo mudarse a la misma a atender a los huéspedes, cada cual más variopinto. Además, las dos sobrinas de Loo Loo, dos hermosas jóvenes de moral un poco laxa, se mudarán a vivir a la casa con ellos, provocando algunos problemas de convivencia, y enamorando perdidamente a nuestro pobre secretario, que no hará más que meterse en problemas por su culpa.
Recomendable para un rato de esparcimiento ligero. Te deja un buen sabor de boca al acabarla.











Si se asemeja de lejos a La conjura de los necios, habrá que tenerlo en cuenta.
Bueno, tampoco nos llevemos a engaños. Es de una calidad MUY inferior a la citada obra.