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Sir Walter Scott

Sir Walter Scott

El 15 de agosto de 1771 nació Sir Walter Scott, gran escritor del siglo XIX, considerado el creador de la novela histórica como expresión artística. Una de los más grandes representantes del romanticismo inglés.

Walter Scott nació en College Wind, Edimburgo, Escocia, en el seno de una familia de alta sociedad. Sufrió poliomielitis cuando era un niño, lo que además de dejarle cojo de por vida, hizo que se fuera a vivir con sus abuelos a una granja del sur de Escocia, donde aprendió cuentos y leyendas que luego servirían de base para muchos de sus libros. Siempre se sintió atraído por las narraciones medievales, sobre todo de Escocia.

De vuelta a Edimburgo estudió derecho y, siguiendo los pasos de su padre, se hizo abogado. Trabajaría también como secretario judicial y en sus ratos libres empezó a escribir como entretenimiento y a traducir obras literarias del alemán al escocés y al inglés. Por esta época escribiría una de sus primeras obras históricas “Poemas de la frontera escocesa”.

Se alistó como voluntario en el ejército, en la caballería británica. En Inglaterra conoció a la que sería su mujer, Charlotte Charpentier, con la que tendría 5 hijos.

Walter Scott se asentaría en una pequeña granja con su familia, trabajando como Juez de Paz y contando también con algunos ingresos de su esposa y de la herencia de su padre. También sus escritos le proporcionaban alguna renta.

Su conocimiento de cuentos y leyendas medievales le ayudaron para escribir sus novelas históricas y sus poemas. A pesar de que son más conocidas sus narraciones, fue también un gran poeta. Su primer gran poema “El canto del último juglar” fue muy bien acogido por el público. Otro de sus grandes poemas es “La dama del lago”.  Años más tarde le sería concedido el título de poeta laureado de Inglaterra, pero rechazó tal honor.

Después comenzó a dedicarse de lleno a la narrativa, comenzando con “Waverley” , un gran éxito al que seguirían otros muchos como La novia de Lamermoor”, “Ivanhoe” , “El pirata” o “Quentin Durward”. Fue un gran narrador, con un gran dominio de los diálogos, muy observador y con una gran agudeza psicológica para componer todo tipo de personajes.

Walter Scott publicaba sus libros de forma anónima. En su primera novela y primer gran éxito leterario, “Waverley”,  no figura el nombre del autor, y en sus posteriores escritos figura como “por el autor de Waverley” o “atribuido a” o incluso “sin autor conocido”. Esto empezó haciéndolo por respeto a los cargos públicos que ejercía, ya que el género de sus novelas le parecía un poco dudoso, pero luego continuó con este misterio aparentemente por diversión. También se le conoció como “El Mago del Norte”.

Pero esto no le impidió recoger grandes beneficios por sus escritos con los que compró una gran propiedad en Escocia, a la que llamó Abbotsford y de la cual fue nombrado baronet, añadiendo a su nombre, desde entonces, el título de Sir.

La autoría de sus obras se revelaría en el año 1826, fecha en que quebró la editorial Constable, en la que había invertido dinero y por la que contrajo una deuda de 130.000 libras.

Continuó escribiendo hasta el final de su vida. Con la salud muy delicada, falleció el 21 de septiembre de 1832.

Murió cargado de deudas pero, gracias a los derechos de autor que generaron la venta de sus obras, todas quedaron saldadas en 1847. Está enterrado en la Abadía de Dryburgh, en Escocia.

Para la literatura en lengua española su obra tuvo una gran importancia. Muy difundida en todo el territorio de habla hispana, fue gracias a sus libros que el romanticismo alcanzó un gran éxito tanto en España como en América Latina.

Muchos compositores pusieron música a sus textos, como Donizzetti (autor de la ópera “Lucia di Lamermoor” basándose en su novela casi homónima) o Schubert.

A pesar de la fama que alcanzaron sus obras, y de un repunte de popularidad en la década de 1970, hoy en día apenas se leen sus obras.

 

 

 

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Una respuesta a “BIOGRAFÍA SEMANAL: Sir Walter Scott”

  1. Ale dice:

    Mira lo que son las cosas: no sabía que su libro había dado lugar a la ópera de Lucía de Lamermmour ¡gracias Ascen!
    un beso,
    Ale.