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Apocalipsis Island, Vicente García.

Apocalipsis Island, Vicente García.

He terminado de leer la novela de Vicente García. Me ha gustado bastante, pero sin llegar a entusiasmarme del todo. Es un libro que cuenta con muchos de los ingredientes clásicos del género zombi, y que aporta algunas novedades originales bastante interesantes. Sin embargo, hay un par de puntos que no me acaban de convencer del todo.

Uno de ellos es el argumento general. Si bien las historias puntuales que componen la trama son interesantes, cuando se va resolviendo el argumento que forma el lienzo donde se unen las pinceladas que se han ido dando en la novela, no me acabó de gustar del todo. Pero bueno, eso va en gustos.

El otro elemento que me distrajo un poco fueron los diálogos, que en muchas ocasiones “chirriaban” un poco, y eran demasiado elaborados para la situación a la que correspondían. Me parecieron un poco guionizados al estilo del tipo duro de películas protagonizadas por Humphrey Bogart. Un ejemplo; tras evitar corriendo a un tipo que le está acosando a dentelladas, al doblar una esquina uno de los protas choca con una chica y cae al suelo. Ambos creen que el otro es un zombie y se produce una situación confusa y nerviosa, pero cuando se dan cuenta ella le dice “¿Estas bien?”, y el le contesta “Sólo estoy herido en mi orgullo, nena”, o algo así. No resulta creíble en esa situación, esa frase solo la puede decir Bruce Willis sin que suene forzada.

"Yippie ki-yay, motherfucker"

"Yippie ki-yay, motherfucker"

Quitando estas dos cosillas, el libro me pareció muy disfrutable, y espero con impaciencia el resto de los libros de la ¡pentalogía! que Vicente García nos ha prometido. Veremos como se amplía la historia, porque quedan un montón de cosas por resolver al finalizar el libro, y muchos personajes que desarrollar.

La novela nos cuenta la historia de un “rebrote” zombie. Rebrote, porque la epidemia se dio ya hace más de veinte años, y fue superada por la humanidad. Superada, pero con mucho esfuerzo, y muchas pérdidas, naturalmente. África es territorio perdido, al igual que Sudamérica. Se pusieron en cuarentena y se perdió el contacto con los continentes, por completo. De cuando en cuando llegará un cuerpo podrido flotando por el estrecho, pero los cuerpos y fuerzas de seguridad lo procesarán correctamente. Hay ejemplares de zombis en zoos, para que la gente pueda verlos, y cosas por el estilo, pero la plaga ha sido erradicada prácticamente hasta convertirla en un mal recuerdo. Aunque claro, esto supone algunas restricciones y pérdidas de las libertades individuales. Los estados se han semi-militarizado y se ha producido un vuelco a la extrema derecha en las políticas de casi todos los países.

Ahhhhhhhh...

Ahhhhmmmhhhh...

Nuestro protagonista, Marc, un científico español que ha estado estudiando la plaga durante años en los Estados Unidos, decide regresar a su Palma de Mallorca natal para retirarse con las ingentes ganancias de esos años en un ambiente playero y tranquilo. A su vuelta, empezará a ver síntomas preocupantes en el ambiente. Al principio aislados, pero cada vez más frecuentes. Un zombi solitario que aparece en una calle y mordisquea a un viandante antes de que al la policía le de tiempo a “procesarlo”, algunas noticias extrañas en los periódicos, etc. Nuestro avispado protagonista, decidirá proveerse de una casita bien amurallada, y con comida y suministros suficientes, que para eso es el listo del grupo.

Finalmente, y tras varios días de incidentes ocasionales en las noticias, se produce un estallido de la infección en la prisión de Palma, y se extiende como la pólvora entre presos y guardias, que finalmente consiguen salir, sembrando el pánico y la infección por toda a isla. La policía es incapaz de contenerlo, y el ejército, que empezó a combatirlo, parece que ha recibido orden de retirarse inmediatamente a las posiciones fortificadas, sin intervenir en las calles, dejando la isla en cuarentena.

Si antes querían salir, ahora más...

Si antes querían salir, ahora más...

En unas horas se desata el infierno en Palma de Mallorca.

Marc, junto con un viejo amigo al que acogerá en su refugio, tras pasar unos días encerrados, decidirán salir a investigar el porque del aislamiento de la isla, intentando llegar hasta una de las principales fortificaciones militares. Quieren saber si se trata de un fenómeno aislado en Mallorca, para poder escapar de la isla, o si la plaga se ha desatado en el resto del mundo, con lo que estarían verdaderamente jodidos.

Pero claro, la vida ahí fuera no es nada fácil…

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3 respuestas a “RESEÑA: Apocalipsis Island, de Vicente García”

  1. Vicente García dice:

    Muy buenas
    He de confesar que el tema de los diálogos viene a acompañar un poco el tono general del libro, donde hay puntos de humor (negro o no, eso a discreción de cada lector y sus gustos) más que de terror. Y digo “confesar” porque no era la idea inicial, sino más bien hacia donde derivo la cosa, y lo cierto es que como me fue gustando la cosa me dejé llevar. De modo que esos diálogos se han de “leer” desde ese punto de vista.
    Sobre la resolución, puede que hubiera estado bien buscar un final más efectista, lo dejo en el ‘debe’ de la novela y me comprometo a intentarlo para la próxima.
    Y gracias por la molestarte en leer la novela

  2. @scen dice:

    Me gustan las historias (de zombis o de cualquier otra cosa) ambientadas en lugares conocidos. Quiero decir ambientadas en España. Me resulta mucho más fácil introducirme en la historia.
    Además ya estaba un poco harta de que los extraterrestres, los zombis, los meteoritos, las pandemias …, todos los potenciales peligros para la humanidad, eligieran los Estados Unidos para manifestarse.
    Un saludo.

  3. César dice:

    Si que es cierto que el libro tiene un puntillo de humor ácido, eso es verdad.
    En cuanto a lo del argumento general, no me refiero al final mismo en sí, que de hecho me pareció muy original y acertado, sino a la trama que va por encima de la historia. No se muy bien como decirlo sin “spoilear” demasiado, vaya.
    Y sobre las gracias por leerla, no las merece. Disfruté mucho su lectura.