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John Kennedy Toole: La Conjura de los Necios. ¿Autor maldito, obra maldita.?

John Kennedy Toole: La Conjura de los Necios. ¿Autor maldito, obra maldita?

John Kennedy Toole, novelista estadounidense, autor de La conjura de los necios, nació el 17 de diciembre de 1937: El pasado jueves hubiera cumplido 72 años.

Nació en Luisiana, Nueva Orleans, hijo único de John y Thelma Toole, un matrimonio mayor que ya no esperaba descendencia. Esto hizo que su madre se volcase en su cuidado de una manera exagerada, sobreprotegiéndole y anulando su personalidad. Llegó al punto de no dejarle jugar con otros niños.

Fue siempre un excelente estudiante y aprovechó una beca para estudiar en Nueva York, para escapar de la sombra de su madre. Estudió Literatura Inglesa y trabajó durante un tiempo en una fábrica de ropa masculina antes de colocarse como profesor en la universidad de Southwestern Louisiana y en el Dominican College, de Nueva Orleans. Estudiaba para conseguir un doctorado cuando fue llamado a filas y durante dos años sirvió en el ejército, trabajando como profesor de inglés para soldados puertorriqueños.

Finalizado este periodo, volvió a Nueva Orleans, a casa de sus padres, pero estaba muy cambiado. Aunque volvió a trabajar como profesor, bebía en exceso, se tornó excéntrico en el vestir y empezó a frecuentar amistades un tanto bohemias. Incluso llegó a vender tamales en un puesto callejero para ayudar a un amigo.

Había escrito una novela mientras estaba en el ejército “La conjura de los necios” (A confederacy of Dunces) que intento publicar sin éxito. Casi todo el mundo achacó a este fracaso el cambio que experimentó. Algunos apuntan también una frustración por una confusión sexual reprimida, debido a la educación tan severa y autoritaria recibida de su madre, pero no todos dan crédito a su supuesta homosexualidad.

Aunque con 15 años había escrito una novela titulada “La biblia de Neón”, fue “La conjura de los necios” su obra cumbre. Y única, si no contamos la que escribió en su adolescencia. Estaba orgulloso de su obra y envió su manuscrito a distintas editoriales. Una de ellas, la recibió con cierto entusiasmo, pero después de esa primera acogida, el editor la rechazó, alegando que no tenía argumento. Sin embargo, ahora, desde la distancia, se cree que la razón de la negativa sería que su novela podría haber resultado demasiado polémica. Mejor creer eso que pensar que nadie fue capaz de ver la calidad de la obra.

Toole comenzó a perder la esperanza de publicar su libro, del que se sentía muy orgulloso y creía que era una gran novela. Fue cuando comenzó a emborracharse y a descuidar sus actividades profesionales, y se hundió en una profunda depresión que le hacía sentirse totalmente fracasado.

Esta depresión fue la que le condujo al suicidio. Tras una acalorada discusión con su madre, cogió el coche y desapareción en enero de 1969. No se sabe que hizo desde entonces, aunque por varios recibos de gasolina encontrados en su coche se supone que estuvo viajando por todo el país, hasta que el 26 de marzo, le encontraron muerto en una carretera secundaria a las afueras de Biloxi, Mississippi. Había conducido el coche hasta lugar solitario, conectó un extremo de una manguera que llevaba al tubo de escape, introdujo el otro por la ventana semicerrada del conductor y giró la llave de contacto. Murió lentamente. Fue enterrado en el cementerio de Greenwood en Nueva Orleans. Tenía únicamente 32 años.

Había dejado escrita una carta para su madre que ella destruyó tras leerla. Nunca se supo que ponía. La información que facilitó la madre sobre el contenido de la carta, fue siempre contradictoria y confusa.

Thelma encontró el manuscrito de la obra y años más tarde, al quedarse sola tras la muerte de su marido, consagró su vida a intentar la publicación de la obra de su hijo. Luchó recorriendo inmensidad de editoriales hasta que, finalmente, consiguió persuadir al editor Walker Percy para que lo editara.

Percy recibió tantas y tan insistentes llamadas de la madre de Toole, se sintió tan acorralado por su perseverancia, que no tuvo más remedio que aceptar leer el manuscrito. Para quitársela de en medio.

Pero las primeras páginas le parecieron buenas, que superaron todas las expectativas que pudiera tener en el texto. Y según iba avanzado en su lectura, se vio totalmente ganado por la genialidad de la novela y de su protagonista, Ignatius J. Reilly,  llamando incluso la atención de la gente por las carcajadas que en él despertaba al leerla.

Os puedo asegurar, y creedme porque la he leído, que es un síntoma general en todo aquel que la lee.

Ignatius J. Reilly, protagonista de la historia.

Ignatius J. Reilly, protagonista de la historia.

Su éxito fue inmediato y le convirtió en uno de los más extraordinarios novelistas norteamericanos de todos los tiempos, recibiendo, de manera póstuma, claro, el Premio Pulitzer y el premio a la mejor novela de lengua extranjera en Francia en el mismo año, ambos en 1981. La figura del escritor despertó tal interés que se buscó en sus cajones, donde se encontró el borrador de su novela de juventud, que fue publicada en 1989.

Un año antes, de ser tan magníficamente premiada, en 1980, el joven ejecutivo de la Fox, Scott Kramer, recibe el manuscrito de manos de una editorial a la que debía algún favor, y aunque no le apetecía nada, lo leyó. Por puro compromiso. Y la evolución fue exactamente la misma que la que sufrió Walter Percy cuando lo recibió de manos de la madre del escritor.

Desde entonces Kramer está intentando llevar “La conjura de los necios” a la gran pantalla. Sin éxito, de momento. Hay quien opina que es una obra muy difícil de adaptar, pero otros creen que es una obra maldita. Todos los intentos por llevar esta empresa a cabo se han visto lastrados por desgraciados acontecimientos.

El primer actor elegido para interpretar a Ignatius, John Belushi, falleció un día antes de entrevistarse con la productora. Otros actores elegidos fueron Chris Farley y John Candy (éste hubiera sido mi primera elección). Ambos murieron.

Algunos de los actores elegidos para el papel de Ignatius.

Algunos de los actores elegidos para el papel de Ignatius.

Por fin, en 2005, parecía que iba a ser posible, encabezando el reparto Will Ferrell y con la participación de Drew Barrymore, Mos Def y Olympia Dukakis, con un guión fiel a la obra e incluso con el escenario elegido: La propia Nueva Orleans. Y entonces llegó el Katrina. Desde entonces el proyecto está parado.

Hay quien la califica de obra maldita pues ya desde un principio fue la causante de la desgracia de su autor, pero yo creo –y millones de personas sé que me secundarán- que es la obra de un genio. Si alguien no la ha leído que corra rápidamente a por un ejemplar del libro y comience a disfrutar con su lectura, con sus personajes tan patéticos, esperpéticos y absurdos como únicos, irrepetibles y geniales.

 

 

OTRAS EFEMERIDES DE LA SEMANA:

NACIMIENTOS:

Eugène Grindel, (14 de diciembre de 1895) más conocido por Paul Eluard, poeta francés importante representante del Dadaísmo y del Surrealismo.

Jane Austen, (16 de diciembre de 1775) destacada escritora británica, autora de las obras “Sentido y sensibilidad” y “Orgullo y prejuicio”.

Rafael Alberti, (16 de diciembre de 1902) poeta y dramaturgo español miembro de la Generación del 27, considerado uno de los mayores literatos españoles de la llamada Edad de Plata de la literatura española (primer tercio del siglo XX), premiado y reconocido por su trabajo en numerosas ocasiones.

Arthur Charles Clarke, (16 de diciembre de 1917) escritor británico de novelas de ciencia ficción tales como “2001: Una odisea del espacio” y sus posteriores secuelas.

Jules Goncourt, (17 de diciembre de 1830) escritor francés creador del premio Goncourt, uno de los más prestigiosos galardones literarios de Francia, aunque dotado económicamente sólo con 10 €.

Manuel Bretón de los Herreros, (19 de diciembre de 1796) escritor y crítico literario español.

Gonzalo Rojas, (20 de diciembre de 1917) poeta chileno ampliamente reconocido, galardonado con, entre otros, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 1992, el Premio Nacional de Literatura de Chile 1992 y el Premio Cervantes 2003. Está considerado el poeta más importante de Chile del Siglo XX.

DEFUNCIONES:

San Juan de la Cruz, (14 de diciembre de 1591) poeta y místico español, religioso carmelita descalzo del Renacimiento español, patrón de los poetas en lengua castellana.

Vicente Aleixandre, (14 de diciembre de 1984) poeta español de la Generación del 27, premio Nobel en 1977.

Wilhelm Grimm, (16 de diciembre de 1859) escritor alemán, muy conocido por sus cuentos populares que, junto con su hermano Jacob, firmaba como Hermanos Grimm.

William Somerset Maugham, (16 de diciembre de 1965) escritor británico novelista, dramaturgo y escritor de cuentos en lengua inglesa. Fue uno de los escritores más populares de la década de 1930.

Marguerite Cleenewerck de Crayencour, conocida como Marguerite Yourcenar, (17 de diciembre de 1987) escritora francesa de origen belga, autora de la conocida novela “Memorias de Adriano”. Fue la primera mujer elegida miembro de la Academia francesa en 1980.

Emily Brontë, (19 de diciembre de 1848) escritora británica cuya novela «Cumbres borrascosas», publicada en 1847 está considerada un clásico de la literatura inglesa.

John Steinbeck, (20 de diciembre de 1968) escritor estadounidense, premio Nobel en 1962, autor de obras tan importantes como “Las uvas de la ira”, “La perla”, “De ratones y hombres” y “Al este del Edén”.