
El espía y la élite oculta, Liaty Pisani.
No tengo yo ultimamente mucha suerte con los libros. Esta claro que es culpa mía por escoger mal, ya que de antemano tengo reparos antes de empezar a leerlos, pero… en fin. Es lo que es. Para el próximo voy a asegurar con algún autor conocido, para evitar este tipo de cosas.
Pisani nos cuenta una historia de conspiraciones mundiales, espionaje y misticismo. Bonita mezcla.Allá voy. Es posible que contenga varios spoilers, así que si pretendes leerlo (tu mismo), deja de leer el artículo.
Desde el origen de los tiempos (bueno, no tanto, pero si desde hace mogollón), ha existido una sociedad secreta llamada la Élite, donde unos cuantos escogidos, que se creen descendientes de lo dioses, y que se cuidan mucho endogamicamente de seguir siendo así, gobiernan el mundo para servir a sus intereses. Su poder llega a tanto nivel, que ni gobiernos, ni asociaciones, ni empresas, ni organizaciones de ningún tipo, tienen ninguna relevancia a nivel mundial. Todos son títeres en manos de la Élite.
Desde hace mucho tiempo, ha habido una escisión en la organización, que queda dividida en la Élite americana y la Élite europea. Aunque el fin de ambos es el mismo, sus métodos de conseguirlo son distintos. Mientras la parte europea quiere seguir gobernando al “ganado” (es decir, los ajenos al grupo) de forma tradicional, de forma velada con gobiernos títeres y mini-conspiraciones varias, los americanos abogan por un tema más radical, provocando una pandemia mundial tipo Gripe A que se cargue a más del ochenta por ciento de la gente (solucionamos la superpoblación mundial de un plumazo y los que quedan son más fáciles de manejar), y solo se salvan los que se han vacunado, pero la vacuna llevará un “troyano”, es decir, un agente químico que permita control mental sugestivo en los individuaos inoculados, para tenerlos aun más esclavizados.

Ahi dentro va un "bichito" malo... además del virus.
Como los europeos no están de acuerdo, pero no quieren un enfretamiento directo, contratan a un par de espías mercenarios para que hagan un trabajito. Robarles a los americanos la lanza de Longino, la reliquia que atravesó a Jesucristo en su martirio, con el fin de debilitar a los rivales (no dejan muy claro si realmente tiene poder o es simplemente una cuestión de fé), y realizar un par de acciones que comprometan a algunos de los máximos dirigentes de la Élite americana, revelando alguno de sus rituales ceremoniales, con víctimas sacrificadas y todo.

Hitler, la Élite... si Longino hubiera sabido el interés que despertaría su lanza la hubiera vendido en eBay.
Ogden, que así se llama nuestro héroe, intentará llevar a cabo su misión con éxito, pero ya no sabe en quien confiar. Todo el mundo parace ester implicado. No puede confiar en antiguos colegas de profesión, ni en amigos, ni siquiera en familiares. No se sabe hasta donde pueden estar infiltrados. Encontrará apoyo en Robert Hibbing, una estrella del rock cuya familia fue asesinada por la Élite en un intento acallar sus letras que llamaban a la rebeldía de la juventud.
Bueno… no os digo más. Ya véis de que palo va el libro, ¿no?.

















Al principio de leer esta reseña, parecía que prometía, pero según voy avanzando se me quitan las ganas. La introducción del tema religioso con la lanza de Longino me parece totalmente fuera de lugar: Una Élite ¡tan poderosa! que se debilita por la falta de un amuleto… ¡Hummm!
Y ya lo de asesinar a la familia de un cantante porque no te gustan sus letras…¡En fin!, podía haberle sacado más jugo al tema con un poco más de imaginación y esfuerzo.
Besos de consuelo y ánimo para que puedas acertar en tu próxima elección.
Oséase que es como Dan Brown pero que se le ha ido mucho más, no???
Jijiji, pues como me fio de ti, yo he seguido leyendo. Pufff, huele mal, mal. Espero que en tu próxima elección tengas más suerte.
Un abrazo.
Lo de torturar con canciones parece de Mortadelo y Filemón cuando hacían confesar al malo poniéndole canciones de Raphael, hasta que la pobre víctima se derrumbaba y decía: “¡confesaré todo, pero quiten ese disco, por favor!”
¿Se llama Ogden este señor?, eso, más que de Mortadelo y Filemón, parece de La vida de Brian, ¿Goberto, Gamon, Gicagdo, Ogden?
No quiero meterme contigo, César, pero es que no tienes arreglo, eliges una novela del clon de Michael Jackson que no parece tener demasiado tiempo para escribir porque pasa su tiempo maquillándose (aprovecho que soy mujer para decir esto, si lo dijera un hombre, todas las feministas del mundo le morderían)
Pues eso, que cuando termines de leer todos los “truños”, como tú dices, comienza con las novelas de verdad. Dicho todo esto sin acritud.
Es cierto que no me trago unos peñazos muy gordos por leer libros desconocidos de autores ignotos… pero así descubro de vez en cuando alguna joyita en bruto. Si no me saliera de los autores consagrados y ya de mi gusto, no evolucionaría en mis gustos.