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Miguel Hernández

Miguel Hernández

Este pasado viernes, hubiera cumplido 99 años Miguel Hernández, poeta español a caballo entre la generación del 27 y la del 36, que utilizó la poesía como arma de combate durante la Guerra Civil Española.

Miguel Hernández nació el 30 de octubre de 1910, en Orihuela, un pequeño pueblo de Alicante, en el Levante español.

Segundo hijo de una humilde familia y criado en el ambiente campesino de Orihuela, de niño fue pastor de cabras y no tuvo acceso más que a estudios muy elementales, hasta poco más de los catorce años, pues tuvo de abandonar los estudios para ayudar a su familia en las labores de pastoreo y reparto de leche, por lo que su formación fue autodidacta.

Mientras cuida el rebaño, no abandona sus inquietudes literarias y su avidez por la lectura, que entretienen su vida monótona. El interés y el amor por la poesía arraigará en él y empieza a escribir sus primeros poemas.

Siempre que puede visita la biblioteca pública y empieza a formar un improvisado grupo literario junto a otros jóvenes de Orihuela en la panadería de su amigo Carlos Fenoll. Allí conoce al que sería su amigo del alma José Marín Gutiérrez, futuro abogado y ensayista que firmaría como “Ramón Sijé”, joven estudiante de derecho que le orienta en las lecturas, le invita a conocer los clásicos y la poesía religiosa y le anima a proseguir su actividad creadora. A él dedicará su célebre “Elegía”. A partir de este momento, los libros serán su principal fuente de educación.

En 1929 comienza a publicar sus primeros poemas en el semanario El Pueblo de Orihuela, en Actualidad o Destellos y en el diario El Día de Alicante. Su nombre comienza a ser conocido en revistas y diarios de la zona, pero poeta este espacio se le hace pequeño e invadido por el gusanillo de la fama decide ir a Madrid a probar fortuna.

Una vez en Madrid, con sus poemas bajo el brazo, contacta con el director de La Gaceta Literaria, publicación que recoge la literatura vanguardista del momento. Pero no consigue que le publique nada y al no poder conseguir tampoco ningún empleo, se vuelve a su ciudad. Esto, no obstante le ha servido para conocer los gustos literarios de la capital y de esta experiencia nace su libro “Perito en lunas”, que consigue publicar en Ediciones Sudeste, de Murcia.

Una vez en Orihuela, sus amigos le preparan un recital poético en el Casino del pueblo. La prensa local recoge el acontecimiento literario y su éxito hace que crezca en Miguel el ansia de celebridad y con veinticuatro años, vuelve otra vez a Madrid, donde logra vivir trabajando como colaborador cultural en Misiones Pedagógicas y más tarde consigue trabajo como secretario de José María de Cossío, que será en adelante su más ferviente seguidor.

Esta amistad le permite los suficientes contactos con los escritores del momento y los editores más importantes y entabla relación con Vicente Aleixandre y Pablo Neruda, con el que fundó la revista Caballo Verde para la Poesía. Las ideas marxistas del Neruda influenciaron fuertemente al joven poeta, que se alejó del catolicismo e inició la evolución ideológica que lo llevo a un situación de compromiso durante la Guerra Civil.

Entre este grupo de amigos que tiene en Madrid, trata de dar a conocer revista El Gallo Crisis, que acaba de fundar su inseparable Ramón Sijé, con escaso éxito, pues los ideales católicos que tiene Sijé no gustan a muchos de sus nuevos amigos. Neruda llega a decirle: “Querido Miguel, siento decirte que no me gusta El Gallo Crisis. Le hallo demasiado olor a iglesia, ahogado en incienso”.

En Madrid mantiene una ardiente relación con la pintora Maruja Mallo, que le inspira parte de los sonetos de “El rayo que no cesa”, la que sería una de sus obras más reconocidas y significativas. La vida, la muerte y el amor son los temas principales del libro.

En diciembre de 1935 muere su querido amigo Ramón Sijé, y lleno de dolor, Miguel le dedica su maravillosa “Elegía”, que emociona y entusiasma visiblemente a Juan Ramón Jiménez, quien le hace una crítica elogiosa en el diario El Sol.

Era el final agónico de la Segunda República. Corrían tiempos difíciles y el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936 le obliga a tomar una decisión. Hernández pone de manifiesto su espíritu combativo, su pertenencia al proletariado y su preocupación social de hombre de pueblo, su empatía con los más pobres y los desheredados. Sin dudarlo, toma partido por la República a la que entrega toda su persona y toda su creación literaria, por entonces más social y comprometida políticamente, que utiliza como arma de denuncia, a veces entusiasta, a veces desesperada. Su ardor republicano queda reflejado en una serie de poemas reunidos en el libro  “Viento del pueblo”, que incluye la “Canción del esposo soldado” y “El niño yuntero”.

Después de un viaje a Orihuela a despedirse de los suyos, se adentra en la contienda incorporándose como voluntario en el 5º Regimiento. En plena guerra logra escapar brevemente a Orihuela para casarse, el 9 de marzo de 1937, con Josefina Manresa una muchacha andaluza a quien conoció al salir de su trabajo en una notaría oriolana y con la que mantenía relaciones desde 1934.

De esta unión nacería dos hijos, Manuel Ramón, en marzo de 1937, que muere a los pocos meses de nacer y a quien está dedicado el poema “Hijo de la luz y de la sombra” y otros recogidos en el “Cancionero y romancero de ausencias”, y su segundo hijo Manuel Miguel, nacido en enero de 1939. A éste le dedicaría la “Nana de las cebollas”, la más bella y triste canción de cuna que se ha escrito jamás, en la que la ternura toma una forma desgarradora, con sobrecogedoras metáforas que destrozan el corazón del que la lee.

Para el que no la conozca y para el que quiera recordarla, dejo aquí un vídeo en el que Joan Manuel Serrat, uno de los mejores cantautores de este país, canta éste poema.

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En esta época y ya próximo el final de la guerra es destinado a la 6ª división en Valencia y allí ve derrumbarse al ejército republicano y cómo la lucha termina con la victoria militar de las tropas fascistas.

Ante la huida general de los soldados de la república intenta sin éxito lograr refugio diplomático. Su amigo de Cossío intenta protegerlo en su casa de Cantabria , pero Miguel decide volver a Orihuela, preocupado por su familia. Allí las cosas están bastante mal y viaja a Sevilla intentando de manera infructuosa, ayuda y protección de viejos amigos. Entonces intenta huir a Portugal pero es devuelto a las autoridades españolas.

Prisionero en la cárcel de Sevilla, es trasladado a Madrid y puesto en libertad sin ser procesado ni juzgado en septiembre de 1939 gracias a las gestiones que realiza su amigo Neruda ante un cardenal.

Pero el amor por los suyos hace que cometa el error de volver a Orihuela donde es delatado y detenido de nuevo. De vuelta a Madrid, es juzgado y condenado a muerte en marzo de 1940, aunque la pena fue conmutada por treinta años de prisión, gracias a la intercesión de su amigo Alfonso de Cossío y otros intelectuales que se interesan por él.

El poeta –como él mismo dice con irónica amargura- sigue “haciendo turismo” por las cárceles de Madrid, Ocaña y Alicante. Mientras se encuentra prisionero escribió “Cancionero y romancero de ausencias”, donde  expresa. en un estilo claro y sencillo, su profunda pena por la separación de su mujer y sus hijos y la angustia que le producían los efectos de la guerra.

En el verano de 1941 es trasladado al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde comparte celda con Buero Vallejo. Allí, debido a las condiciones poco higiénicas de la prisión, enferma de gravedad de tifus, ydebido a su débil estado de salud, se le complica con una tuberculosis pulmonar aguda, alcanzando proporciones tan graves, que hasta el intento de trasladarlo al Sanatorio Penitenciario resulta imposible. Entre fuertes dolores y agudas hemorragias , fallece el 28 de marzo de 1942, con tan sólo 31 de edad.

España perdió al poeta más intenso, mejor dotado y más rico en expresión de la generación de 1936, con una de las trayectorias más prometedoras de las letras españolas del siglo XX y el único que podría haber llenado el profundo hueco dejado en el mundo literario por otro gran escritor asesinato por el fascismo al inicio de la Guerra Civil: Federico García Lorca.

Miguel Hernández Fue enterrado en el cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Alicante, el 30 de marzo de ese mismo año.

OTRAS EFEMÉRIDES DE LA SEMANA:

Aunque no sea un nacimiento o fallecimiento de algún escritor consagrado, creo que merece la pena recordar que el 30 de octubre 1938 un hecho relacionado con la literatura provocó un pánico inmenso en varias ciudades de Estados Unidos: La realista transmisión por radio de “La guerra de los mundos”, de H. G. Wells, que capitaneada por Orson Wells, hizo creer a miles de personas que la Tierra estaba siendo invadida por los extraterrestres. Una broma de Halloween que se les escapó un poco de las manos.

Pero aunque nos parezca mentira, 60 años después y para celebrar el aniversario de esta retransmisión, en México y Portugal, se volvió a repetir la experiencia con resultados parecidos.

Y ahora sí:

NACIMIENTOS

Ramón María del Valle Inclán, 28 de Octubre de 1869, escritor modernista y expresionista español. Entre sus obras destaca “Divinas palabras”.

Axel Munthe, 31 de octubre 1857, médico y escitor sueco, que alcanzó la fama con el libro autobiográfico “La historia de San Michele”.

DEFUNCIONES

Rafael Alberti, 28 de octubre 1999, poeta español que obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1925 por su libro de poemas “Marinero en tierra”.

Miguel Mihura, 28 de octubre 1977, comediógrafo y humorista español. Con su peculiar humor nos dejó obras como “Maribel y la extraña familia”, “Ninette y un señor de Murcia”, “Tres sombreros de copao “El caso de la mujer asesinadita”.

Ramiro de Maeztu y Whitney, 29 de octubre 1936, escritor español perteneciente a la Generación del 98 y miembro de la Real Academia Española, que murió asesinado al comienzo de la Guerra Civil.

Pío Baroja y Nessi, 30 de octubre de 1956, escritor español de la Generación del 98. Difícil destacar alguna obra entre tantas buenas historias como nos dejó, pero recordaremos “Zalacaín el aventurero”, “Las inquietudes de Shanti Andía”, “La busca” o “El árbol de la ciencia”.

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5 respuestas a “MIGUEL HERNÁNDEZ: Biografía”

  1. Eva dice:

    Vida triste la de este gran poeta al que creo que no hemos agasajado como se merece realmente. Sus nanas de la cebolla siempre me han hecho llorar, más aún sabiendo dónde y por qué se escribieron.
    Un abrazo.

  2. @scen dice:

    Sí es triste, sí. A mí me hacen llorar casi todos sus poemas, como la del niño yuntero o la elegía a Ramón Sijé. Incluso sus poemas de amor son tristes, como aquella de “Como el toro he nacido para el luto y el dolor…”
    Quizá el año que viene, con su centenario, toda la sociedad se decida a rendirle algún homenaje.
    Besos.

  3. Ale dice:

    ¡pero qué jóven murió! busqué en google la elegía y la nana de las cebollas para leerlas y saber de qué hablaban..muy tristes ehhh. Como siempre, aquí aprendiendo (o intentando) con tus efemérides Ascen…
    Un beso,
    Ale.

  4. @scen dice:

    Sí, son muy tristes, Ale, pero es que me temo que este pobre hombre no tuvo muchas alegrías en su vida.
    Un beso.

  5. [...] Miguel Hernández, poeta español que utilizó la poesía como arma de combate durante la Guerra Civil Española. [...]

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