
El señor de la inquietud, Ralf Isau.
Ya he terminado de leer este libro. La verdad es que me ha costado un poquito. La cosa empezó bien, pero a medio libro, la trama da un giro alocado que me desconcertó por completo, y ha pasado a gustarme menos. En fin, os cuento de que va.
En la Italia de Mussolini, antes de comenzar la guerra, vivía en un pequeño pueblecito Nico, un niño hijo del relojero que pasaba su despreocupada infancia zascandileando por los campos de Nettuno. Un día, cuando regresa a casa, oye a su padre discutir acaloradamente con Don Massini, el cacique del pueblo.
Massini le había encargado al padre de Nico que le hiciera un magnífico reloj de bolsillo, digno de su estatus, y cuando va a recogerlo pone muchas pegas por cuestiones de diseño, con el fin de no pagarlo. Discuten por dinero y finalmente Massini asesina al padre de Nico de una puñalada, no sin que éste antes le lance una maldición: “Cuando este reloj se pare, tu vida se parará con él”.

"Cuando este reloj se pare, tu vida se parará con él"
El joven Nico, impresionado por lo que acaba de ver, y asustado por las represalias que pudiera tomar Massini, decide huir a Viena, donde se aloja con unos parientes que le enseñarán el oficio de relojero. Mientras tanto, Massini vive obsesionado con el reloj, guardándolo en una vitrina especial para que nada le pase, y dándole cuerda meticulosamente a diario para evitar que se pare.
Transcurren los años, y como las cosas en Alemania se están poniendo complicadillas (sus parientes eran judíos), Nico decide volver a Nettuno ya convertido en un hombre, y en un experto relojero. Una vez allí, y sin que nadie le reconozca, entabla amistad con una bella joven a la que empieza a hacer la corte, pero, ¿adivináis de quien es hija?. Pues eso, se complica la cosa.
Nico tramará su venganza, trabajando para el Ayuntamiento del cual Massini es alcalde, ganándose la confianza de este esperando el momento adecuado para lanzar su golpe.
Hasta aqui el libro bien, pero ahora resulta que Nico puede “hablar” con los objetos inanimados, y ordenarles cosas, como gripar el motor de un coche, ordenar a una cerradura que se abra, arreglar el reloj de la torre al que le ha caído un rayo y está destrozado, convercer a un tractor de que desvíe su trayectoria para que no atropelle a una niña… en fin, fantasía a raudales en una historia en la que no encaja del todo.
Una historia de venganza, de amor, de fantasía, aderezada con tramas paralelas, como una conspiración de Massini con los nazis, un antiguo amigo de Nico que es de la resistencia, los parientes judíos de Viena sufriendo persecuciones… Hay de todo. Quizá, demasiadas cosas.


















Pero … ¿ al final el señor está inquieto ?
Pues a mí me parece que tiene que estar muy interesante.
@jesus: Inquieto, inquieto, no sabría que decirte… Ahora, acojonado esta un rato el cacique con el puto relojito.
@scen: Igual te gusta, yo es que soy muy especialito.
Bueno, curioso si que está el tema. Con el poderoso relojero. Sin duda, un libro para mentes inquietas.
Saludotes
Y si es capaz de arreglar el reloj de la torre con “mando a distancia”, ¿por qué no puede, con el mismito método, parar el reloj de esta especie de “Don Ciccio”, de Corleone? Bueno, no sé si lo hace, pero es que es algo muy usado tanto en novelas como en películas; algo que sería muy fácil, pues al personaje va y no lo hace.
¿Y que quieres, que el libro dure 15 páginas?. Santa impaciencia…
La venganza es mejor cuanto más fría, y más elaborada.
Además, no olvidemos que su archienemigo, es ahora el padre de su amada. Sentimientos enfrentados nos acechan.