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Rosa Regás, Rafael Balanzá y Paz Felgueroso, en la entrega del premio.

Rosa Regás, Rafael Balanzá y Paz Felgueroso.

El pasado miércoles 23, se falló el premio Café Gijón de Novela 2009, que en esta edición cumple 60 años de existencia y en la que ha resultado ganador de tan prestigioso galardón el escritor alicantino Rafael Balanzá, que se presentó a concurso bajo el seudónimo de Hipólito Calys, con su obra «Los asesinos lentos».

El fallo fue anunciado, como es costumbre, en el madrileño Café Gijón y fue la presidenta del Jurado, Rosa Regás, acompañada por la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, la que comunicó el nombre del premiado

El Jurado destacó la «audacia narrativa» de la esta novela, cuya trama se sustenta en una estructura muy bien construida que mantiene en vilo al lector, llevándolo a un desenlace ingenioso e inesperado».

Una vez conocido el resultado, Balanzá quiso dedicar el premio, entre otras personas, a su padre, el periodista Rafael González Aguilar, fallecido hace diez años.

Rafael González Balanzá nació en Alicante hace 40 años, pero reside en Murcia desde 1986, ciudad en la que fundó hace siete años la revista cultural El Kraken, que él mismo dirige, revista que Francisco Arrabal considera la mejor de Europa.

Balanzá dice de sí mismo que es un escritor clásico al que no le gusta experimentar y que sigue la tradicional forma de «introducción, nudo y desenlace». Dice ser un gran amante de la novela negra, pero cree que su obra no tiene nada que ver con Agatha Christie y que sin embargo se parece más al terror psicológico de Kafka, de quien se considera un gran seguidor y al que intenta imitar de manera audaz y osada.

Posando delante de la fachada del Café Gijón.

Posando delante de la fachada del Café Gijón.

Esta es la segunda obra de este escritor que ya tiene publicado el libro de relatos «Crímenes triviales»,y que verá publicada esta novela a principios del próximo año a cargo de la editorial Siruela.

«Los asesinos lentos», es una novela negra «sui generis», pues está escrita en clave de humor, un humor calificado por su autor de “humor salvaje”. Piensa que el terror y el humor están cerca y sólo los separa una membrana muy delgada. Cuenta la historia de dos amigos, Juan Cáceres y Valle, que compartieron sueños y derrotas en un grupo de rock y que se encuentran tras varios años sin verse llevando ahora vidas muy distintas. Sin motivo aparente, Valle amenaza de muerte a Cáceres. Lo hace tranquilamente, al principio de la novela con la frase lapidaria «Te voy a matar. Ahora mismo, no, pero te voy a matar». Esta amenaza que se estira en el tiempo, es la que decidió a Balanzá para titular a su novela «Los asesinos lentos», tras barajar montones de títulos posibles.

Está ambientada en «Las Zalvias», una ciudad ficticia inspirada en la ciudad de Murcia donde vive el autor. Cáceres es un hombre entrañable que vive de una forma tradicional: regenta una tienda de animales en un centro comercial, está casado y tiene hijos. Esta vida tan normal y que puede parecer tan aburrida, es para Valle una vida envidiable. Él es solamente un músico fracasado y no puede soportar que teniendo el mismo inicio, las vidas de ambos hayan llegado a ser tan radicalmente diferentes.