
NOTA DE CÉSAR: He pedido a nuestros compis Alicia y Carlos de El Cinéfilo Enmascarado que nos inviten a ver su biblioteca. Los publico yo en su nombre con el texto y las fotos que me enviaron.

Nuestra biblioteca, de unos 900 ejemplares, se ha ido construyendo de distintas fuentes: una parte, heredada; otra, adquirida por métodos tradicionales (tiendas) y algún ejemplar adquirido por otros métodos, quizás no tan ortodoxos (librerías de ex –amigos, ¡qué melindrosos son algunos! Aunque debo decir que también ha adelgazado un poco debido a otros ex -amigos).

Éstos los heredé de mi padre. No es que él fuera tan antiguo… Los adquirió en la Cuesta de Moyano. Él fue quien nos enseñó ese lugar que nos parecía tan misterioso cuando éramos niños.


Algunos ejemplares forman parte de colecciones baratas que acompañan a un periódico (unas, enteras; otras, seleccionadas), otros los hemos comprado en librerías, nuevos o de segunda mano (o tercera, o cuarta, ¡vaya usted a saber!). Literatura española y universal. Los idiomas en que están escritos son español (casi todos) y algunos en francés o inglés (en otros idiomas sería una tontería por nuestra parte porque no entendemos ni papa).

La mayoría son novelas (novela negra, de aventuras, de ciencia ficción), también hay algo de poesía, teatro, ensayo, biografías, divulgación científica, historia, incluso algún guión cinematográfico, manuales de distintas disciplinas, diccionarios (aunque desde que existe internet, los consultamos menos), hasta libros de cocina, que no consultamos porque en lo que se refiere a la gastronomía, somos autodidactas.
Tenemos bastantes libros repetidos, pero no sólo porque seamos unos despistados, sino porque mi marido y yo ya los teníamos antes de conocernos y así han emparentado también los libros.

¿Acaso no es esto amor a la literatura? ¿Y si viene un tornado y se lleva alguno? Quedan más.











NO dicen cómo los tienen ordenados, parece que por editoriales y colecciones, pero dentro de los de la misma editorial, ¿están ordenados? en fin, ya sabéis que es lo que me interesa.
Me encantan esos libros antiguos! yo sólo tengo 5, pero de temas de mi carrera (entre 1930 y 1950) y les tengo un cariño!! son heredados de un vecino veterinario que se los regaló en su día a mi madre para que me los diera.
Los libros antiguos son verdaderamente envidiables. Es curioso, pues estos libros casi nunca llegamos a leerlos, pero nos encanta tenerlos. Yo tengo un libro intonso, es decir, con sus hojas aún unidas por los bordes, y me da la sensación de que va a morir así, pues nadie queremos “abrirlo”. Son obras de teatro de los hermanos Álvarez Quintero y supongo que, si algún día quisiéramos leerlas, tendríamos que agenciarnos otro ejemplar que ya estuviera listo para empezar a leer.
Un saludo.
Por cierto, lo del tornado es prevención y lo demás tonterías.
A ver si en vez de un tornado voy a pasar yo y me llevo uno de los repetidos, jojojojo…
¡Gracias por presentarnos su biblioteca! como siempre me quedo admirada del orden ajeno… me encantó leer eso de que cada quien tenía su ejemplar y luego los emparentaron
ja…César, a ver si luego no te llaman ex-amigo por llevarte un libro de su biblioteca jijiji
Saludos a todos,
Ale.
Isi: el orden viene dado por el hueco disponible.
Ascen: yo abrí una vez uno de esos, y además, con un cuchillo de cocina. Lo siento, era muy pequeña para valorarlo. El libro era Guillermo Tell. Era y es, aún lo tengo. Pero no es una reliquia, es de 1963.
César: mi mano sí que es un tornado. ¿capisci?.
Ale: no está tan ordenada como te pueda parecer. Cada vez que compramos un nuevo libro, lo colocamos a continuación del último o donde ha quedado un hueco por amigos como César.
Un saludo a todos.
Alicia: Capito. Ma ti farò un’offerta che non può rifiutare (con voz afónica a lo Andolini).
César, me gustan los caballos pero no en mi cama y descuartizados. Pero no te preocupes, soy una facilona, sobre todo con la mafia, por lo que pueda pasar, ¡y sácate los algodones de la boca!.