
La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson.
Fiel a lo que prometí cuando terminé de leer Los hombres que no amaban a la mujeres, voy a iniciar la lectura del segundo libro de la trilogía Millennium: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Al igual que con el primero, el título me resulta un tanto curioso, pero en absoluto atrayente. En la parte trasera de la cubierta del libro puedo leer la breve sinopsis de la editorial:
Las vidas de Lisbeth y Mikael parecen haberse separado por completo, pero entretanto… una muchacha, atada a una cama, soporta un día tras otro las horribles visitas de un ser despreciable y, sin decir palabra, sueña con una cerilla y un bidón de gasolina y con la forma de provocar el fuego que acabe con todo.
Algo más de 700 paginas tengo por delante, concretamente 749, veremos qué nos deparan. ¡¡¡Más me vale que sean “atractivas”!!!
Ya os contaré cuando finalice su lectura. Os espero por aquí.
Ficha técnica:
Título: LA CHICA QUE SOÑABA CON UNA CERILLA Y UN BIDÓN DE GASOLINA
Autor: STIEG LARSSON
Título original: Flickan som lekte med elden. Millennium2.
Tema: Intriga, misterio
Ilustración de la sobrecubierta: Gino Rubert
Editorial: Círculo de Lectores
ISBN: 978-84-672-3345-2
Páginas: 749
Encuadernación: Tapa dura
Año de edición: 2008











He oído que el segundo es tan o más interesante que el primero, y que el tercero puede llegar a cansar.
Espero tu opinión.
Besos.
Por cierto, según el traductor de google el título debería haberse traducido por “La niña que juega con fuego”.
Me parece menos original pero más bonito.
Lo he empezado estas vacaciones, aunque debería decir que ya casi lo estoy terminando, así que seguro sacaremos reseña casi al tiempo y podremos discutir xD
Bueno ¿pero es que estas chicas buscan matarse??? porque hay que ver que titulos le pusieron a los libros….ya estaré al pendiente de la reseña para saber de qué va….
Un saludo,
Ale.
Hola Elwen. Ya vi en tu blog que te gustó la primera parte. Estaré atento a ver lo que nos cuentas de esta segunda.
Un saludo.
Ale, ya te contaré. Espero que me guste tanto como la primera parte porque con lo “tocho” que es como sea un “truñaco” (como dice César) lo llevo claro. Lo que he leído hasta el momento tiene buena pinta.