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El ladrón de tumbas, Antonio Cabanas.

El ladrón de tumbas, Antonio Cabanas.

El ladrón de tumbas nos presenta una historia ambientada en el Egipto Faraónico, concretamente en tiempos de Ramses III, cuyos protagonistas son una familia de saqueadores de sepulcros. El argumento se centra en Nemenhat, hijo y nieto de ladrones de tumbas, y en como su azarosa historia va acompañando los sucesos importantes de la época.

Nemenhat y su padre se dedican a su peligroso oficio, ya que está penado con la muerte, porque saquear tumbas en un mundo tan espiritual con los muertos como Egipto es una gran infamia. Van sobreviviendo con lo que van encontrando, persiguiendo la ilusión de su padre de encontrar una tumba virgen con la que hacerse ricos.

Tan antigua como la costumbre de enterrar a los suyos con sus riquezas terrenales, fue la costumbre de saquear sus sepulcros. De hecho, los grandes faraones llenaban de trampas y maldiciones sus tumbas, para disuadir a los indignos y sucios saqueadores, pero ni con esas. Seguro que si nos preguntamos por el nombre de un faraón importante, en todas las bocas estará en nombre de Tutankamón. Pues bien, Tutankamón es un faraón menor de escasa importancia, que reinó muy pocos años (murió siendo adolescente) y no hay nada digno de mención en su reinado. La importancia de este faraón es que su tumba se encontró intacta, sin saquear (probablemente debido a lo mediocre y pequeña que era, pasó desapercibida). Esto es un caso extremadamente raro, y de ahí su repercusión mediática e histórica, ya que la práctica totalidad de los sepulcros medio importantes fueron saqueados en la antigüedad múltiples veces.

Tumba egipcia profanada en la antigüedad por saqueadores.

Tumba egipcia profanada en la antigüedad por saqueadores.

En un golpe de suerte, Shepsenuré, padre de Nemenhat, encuentra un pequeño nicho enterrado en la arena con varias riquezas, lo que le permite empezar una nueva vida en otra ciudad y emprender un negocio respetable de ebanistería con el que “blanquear” sus recién adquiridas “ganancias”. En este proceso, se asociará con algunas amistades no muy recomendables, que más adelante será muy perjudiciales para él y su familia.

Mientras tanto Nemenhat conocerá a una hermosa joven de la que quedará prendado, y una historia de amor surgirá entre ambos, pero el deshonroso secreto que oculta el joven amenaza con destruir la relación a cada momento. ¿Será posible que un indigno como él pueda conservar el amor de una doncella inmaculada, educada en los templos?.

Papiro que representa a Ramsés III.

Papiro que representa a Ramsés III.

Los sucesos políticos de la época irán entremezclándose en la trama. El declive político de Egipto, donde el último de los grande faraones intenta no perder lo que sus padres consiguieron antes de él; el auge del comercio impulsado por los extranjeros, y la proliferación de estos dentro del imperio; la gran acumulación de poder de los templos, dirigidos por los sacerdotes de Amón, que limitan incluso el poder del Faraón; la corrupción de los sacerdotes y burócratas del imperio; la amenaza de la invasión de los “pueblos del mar”, etc.

Lo que en principio me gustaba porque parecía una historia de gente corriente, al final acaba dando demasiado protagonismo a Nemenhat en los hechos históricos que suceden. Yo esperaba leer una historia de gentes sencillas y no de reyes y héroes. Al final, la historia de un giro y Nemenhat acaba en el ejército, donde demuestra grandes dotes para el tiro con arco, y termina como tirador del hijo del Faraón salvándole la vida y obteniendo el favor del rey… vamos, sucesos extraordinarios que exceden los límites de una vida normal. Para mi gusto, todo eso sobraba. El argumento es lo suficientemente interesante para no tener que incluir este tipo de recursos.

Carro de combate egipcio y estatua de Ramsés III.

Carro de combate egipcio y estatua de Ramsés III.

En resumen, es una historia muy entretenida, que se lee de una forma muy rápida y absorbente. Asimismo, queda claro que el autor domina la historia de Egipto a la perfección, porque no hay ningún error histórico y la historia se enmarca perfectamente en su marco histórico-político sin que quede ningún fleco o inconsistencia.

Quizá para mi gusto peca de demasiado “tecnicista”, con multitud de llamadas a pie de página para aclarar conceptos, nombres y hechos históricos, rompiendo el ritmo de la lectura de la novela, más apropiado para un libro de texto que para un relato destinado al ocio. También nos incluye una extensa bibliografía al final de libro para que ampliemos nuestros conocimientos sobre el Egipto faraónico, en la cual, por cierto, echo a faltar las obras de Federico Lara Peinado, uno de los grandes egiptólogos de nuestro país.

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14 respuestas a “RESEÑA: El ladrón de tumbas, de Antonio Cabanas”

  1. Elwen dice:

    Tengo pendiente la lectura de algo egipcio ya que conozco el país y siempre me ha fascinado. Sin embargo aún no he escogido ni autor ni por supuesto libro. Gracias por la reseña, hasta ahora solo había visto las incontables obras de Christian Jacq

  2. César dice:

    Pues si no has leído nada de novela histórica de Egipto, yo te recomendaría “Sinhué, el egipcio”, de Mika Waltari.

    En cuanto a literatura de no ficción (bueno, más o menos), intentaría hacerme con una traducción de “El libro de los muertos”, los textos religiosos que acompañaban a los egipcios en su viaje a la otra vida.

  3. Homo libris dice:

    Jeje, yo para el verano tengo pendiente la extensa bibliografía de Terenci Moix sobre Egipto. Es un autor que tengo pendiente, y qué mejor forma de encontrarse con él que con los libros en torno a una de sus pasiones, el Antiguo Egipto.

    En cualquier caso, tomo nota del libro, y de las recomendaciones de César.

    Saludos.

  4. Isi dice:

    Bueno, lo primero no he leído el libro, pero mi chico sí y me recomendó que no lo leyera (una no-recomendación en toda regla, vamos). A él no le gustó nada, por lo que se me han quitado las ganas a mí.

    En cuanto a libros sobre Egipto, decir que me he leído trilogías y pentalogías de Christian Jacq y me han encantado.

    Y en cuanto a Tutankamón, ¿no era el faraón que quiso cambiar el culto a un solo dios, Atón, cambiándose incluso el nombre (a Tutankatón), las esculturas y los templos?

  5. César dice:

    Tutankamon restauró el culto tradicional a Amón (y a los otros dioses clásicos, Ptah, Osiris, Horus…) que su padre Akhenatón había depuesto. Akhenatón (Amenofis IV) fue el primer gran reformista religioso de la historia, despojando de su puesto a los todopoderosos sacerdotes de Amón. Su hijo, nacido como Tutankaton, cambiaría este hecho (más bien lo haría una especie de valido llamado Ay) a la vez que su nombre. En cualquier caso, reinó escasamente nueve años, así que el proceso reformista no lo canalizaría él.

  6. @scen dice:

    Las novelas sobre el antiguo Egipto me resultan fascinantes. He leído a Cristian Jacq, la biografía de Hatshepsut, Nefertiti y Cleopatra y alguno más. Y por supuesto, a Sinué (éste dos veces). La obra que nos reseñas no la he leído, pero seguro que tiene la misma magia que las demás

  7. Lorena dice:

    Hola tengo en mis manos un libro titulado:Atlas de Borgen con la colaboración de Kodama.
    Es del año 1986,editorial Edhasa en color negro el tomo-
    ¿Me pueden decir cuanto me costará en el mercado?
    Gracias!.

  8. @scen dice:

    Quiero especificar que Sinué el egipcio, lo leí dos veces, pero con 30 años de diferencia. Lo aclaro porque en mi casa “alguien” me ha tachado de “fantasma”. :(
    Es cierto que no es un libro para leerlo dos veces seguidas, pero con ese margen de tiempo es casi como leer un libro nuevo.
    Besos.

  9. korvec dice:

    Suena de lo más interesante, una historia sórdida complicada con la típica historia de amor pero bueno, supongo que no se puede tener todo.

    Si consigo hacerle un hueco entre mis próximas lecturas y encontrarla a bajo precio, probablemente me enbarcaré en su lectura.

    Saludotes

  10. luis javier dice:

    En general me agrado mucho este libro. Coincido en que hay muchos tecnicismos y los pasajes de la guerra fueron demasiado rapidos, casi sin sentido, asi que tal vez quedó de más. Pero la parte del comercio fenicio me gustó mucho.
    La historia de amistad de Shepsenuré fue muy agradable y el intercambio de puntos de vista de Nemenhat con Nubet fue enriquecedor.
    No lo sé, pero tal vez si el autor hubiera decidido que Nubet le enseñara a leer a Nemenhat, la historia pudo dsicurrir en una trama más politica que militar y de agilidad mental. Algo así como un thriller legal. Eso hubiera sido, cuando menos, interesante.
    No lo sé, por lo pronto me pareció muy bueno. Gracias Antonio Cabanas

  11. Paloma dice:

    Yo tengo que deciros, que este libro no me gustó nada. Conozco bastante del Antiguo Egipto y me resultaba farragoso que diera tantas y tan extensas explicaciones. Pensé que el libro lo podía haber escirto en la mitad de páginas. Y además me recordó muchisimo a Sinuhé el Egipcio. Vamos que me pareció que el autor más que escribir una novela pretendía demostrarnos todo su conocimiento sobre Egipto.
    Saludos

  12. [...] curiosos, y charlan con un amigo del blog, Francisco Belmonte (Peter Cock), sepulturero, y con Antonio Cabanas, piloto de [...]

  13. juan dice:

    esta muy bueno ya lo e leído 2 veces y me encanto el libro

  14. Ingrid dice:

    Estoy por leer este libro. Este enfoque de la conducta humana, me tiene en extasis. Luego comento.