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La guerra interminable, Joe Haldeman.

La guerra interminable, Joe Haldeman.

La guerra interminable me ha gustado mucho. Es un librito pequeño y ligerito de leer, pero muy entretenido, que te tiene absorto durante el tiempo que estás leyéndolo, haciendo que dejarlo sea difícil y te lo leas de un par de tacadas.

Como ya sabía, el argumento plantea una guerra entre la humanidad, y los taurinos, una lejana especie extraterrestre. Ambas especies están separadas por distancias gigantescas en años luz, por lo que para que enviar las tropas a combatir, han de utilizar viajes relativistas (utilizando la teoría de la relatividad del tiempo y el espacio), haciendo que mientras que para la tripulación pasan solo unas semanas o meses a lo sumo, en el resto del mundo transcurran multitud de años. Esto nos dará situaciones tan pintorescas como que cuando los soldados llegan a su destino se encuentran que han transcurrido varios cientos de años y su tecnología militar está obsoleta respecto al enemigo, o que en ese tiempo, las directrices militares han cambiado, ya que los gobiernos van variando a lo largo del tiempo.

Los combates de infantería tienen una importancia vital en la guerra.

Los combates de infantería tienen una importancia vital en la guerra.

La historia se centra en el soldado Mandella, desde que entra como recluta espacial, y por sus ascensos en el escalafón según va combatiendo a los taurinos. A través de él, veremos el conflicto militar, los cambios sociales y los avances tecnológicos que van produciéndose.

La novela tiene muchas similitudes con “Tropas del Espacio”, de Robert Heinlein, con marines espaciales, centrándose en el entrenamiento e instrucción de los mismos, donde uno de los protagonistas empieza como recluta y va progresando en el estamento militar, siendo veterano y dirigiendo tropas, luchando contra alienígenas (en un caso insectos, y en otro taurinos) con forma no humanoide, etc. Sin embargo, mientras que la obra de Heinlein da una visión promilitarista, la novela de Haldeman nos da una visión muy negativa del ejército, manipuladora y marrullera, que hará cualquier cosa con el fin de conseguir sus objetivos.

Haldeman también nos muestra los cambios en la sociedad que van sucediendo a través de los años. Mientras que para Mandella y compañía todo tiene una secuencia lógica y temporal, los gobiernos van cambiando. Incluso la especie humana va evolucionando a lo largo del tiempo. Es curioso el tema de la sexualidad. Como medio regulador del incremento poblacional, se fomenta mediante inducción la homosexualidad en la población, así que cuando el grupo de Mandella regresa de un combate, se encuentra con que la mitad de la población es gay. Años mas tarde, cuando le asignan un pelotón de novatos, todos son homosexuales, y él es considerado como una aberración, y todos le miran con asco.

En fin, es una lectura cuando menos recomendable. Tiene un puntito curioso. Como me comentó Korvec en uno de los comentarios de la entrada anterior, hay una continuación titulada “La paz interminable”. Habrá que echarle un vistazo.

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6 respuestas a “RESEÑA: La guerra interminable, de Joe Haldeman”

  1. Homo libris dice:

    Es un libro del que vengo oyendo bastantes comentarios en los últimos tiempos, y por lo que comentas debe ser, cuanto menos, interesante. El tema de las estrategias y la lucha contra los insectos me recuerda a El juego de Ender, aunque por el resto de la trama me parece que el libro no debe parecérsele demasiado. Me lo apunto.

    ¡Gracias!

  2. César dice:

    No, no se parece gran cosa al Juego de Ender. En el libro de Card es todo “limpio”, las naves se matan a distancia, desde puestos espaciales del tipo “simulador”, y no se oyen ni siquiera las explosiones.

    En esta novela los combates son “sucios”, de hombre a hombre (o a bicho), la infantería gana relevancia respecto a la flota. Hay visceras y desmembramientos. Es más parecido a una guerra convencional que a una guerra del futuro.

  3. Korvec dice:

    La verdad es que la visión que da del estamento militar, es tirando a negativa, pero ya si quieres encontrarte con una saga de novelas, donde el ejército es una institución totalmente fascista gobernada por un una serie de corruptas instituciones fanáticas religiosas, te recomiendo los libros de Dan Abnett sobre \”Los fantasmas de Tanith\”. Que actualmente, es mi saga de novelas de sci-fi bélica preferida.

    Saludotes

  4. César dice:

    Sí, el ejército aqui es bastante cabroncete. Me partí cuando tras licenciarse los protas les intentan convencer para que se reenganchen, diciéndoles que ellos ya han luchado suficiente, y que les ofrecen un destino como instructores en la tierra, es una base tranquila, para que transmitan sus conocimientos a las nuevas generaciones de reclutas.

    Tras aceptar, les entregan dos cartas, una dándoles la bienvenida al ejército, con la posesión de su nuevo cargo como instructores del ejército, y otra carta con una orden de traslado de la escuela de marines a primera línea de combate.

    Y el prota dice algo así como: “Me lo suponía”. Jojojojojo…

  5. Homo libris dice:

    César, es lo que me pareció por tu comentario: que el libro era mucho más “sucio” que el de Ender, aunque no pude dejar de establecer la analogía entre ambas obras por la lucha entre humanos y otras especies extraterrestres. Sin embargo, en El juego de Ender es todo mucho más aséptico. Tomo nota de la lectura, que creo que me gustará. Saludos.

  6. [...] esto hombre leí hace tiempo La Guerra Interminable, y me gustó mucho. He intentado localizar La Paz Interminable pero no ha habido suerte. En el [...]