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El hombre en el castillo, Philip K. Dick.

El hombre en el castillo, Philip K. Dick.

He finalizado la lectura de El hombre en el Castillo. No me ha gustado. Se me ha hecho pesado, largo y aburrido. El ritmo muy lento y la acción inexistente. Lo que a priori era un tema que podía haber dado juego, para mi gusto queda en un mero intento.

La novela nos sitúa unos años después de la II Guerra Mundial, donde han salido victoriosos los ejércitos del Eje. Estados Unidos ha sido dividido en tres partes, una de ellas de dominio nazi, otra del área de influencia de Japón, y la tercera de gobierno estadounidense.

Hay tres vectores argumentales principales en la novela. Uno de ellos nos habla de una novela dentro de la novela, titulada “La langosta se ha posado”, que habla de un mundo en el que la guerra la ganan Estados Unidos y los aliados. Una paradoja, dentro de la paradoja. Ese libro, que leen prácticamente todos los protagonistas, enlazará las vidas de varios de los personajes, en la búsqueda del autor, y del porqué de ese libro.

Por otro lado tenemos otra línea, que nos habla del coleccionismo de objetos “americanos” por parte de los japoneses, cual turistas ingenuos, que compran todo lo que “suene” a típico americano, como relojes de Mickey Mouse, revistas con Pin-Up, revólveres Colt, etc, dando lugar a un mercado subterráneo de falsificaciones. Este obsesivo coleccionismo me recuerda un poco a la obsesión de los personajes de Blade Runner por tener una mascota.

El último tema de los tratados, es una supuesta conspiración en los que los alemanes están planeando dar un golpe de gracia a sus ex-aliado Japón, para asentar su hegemonía en el mundo, y como algunos miembros del Reich tratarán de advertir a los nipones sobre ello antes de que sea demasiado tarde.

Finalmente, el libro no finaliza de forma concluyente ninguno de los temas. Nos habla de la vida cotidiana de los personajes, sus pensamientos, sus inquietudes, sus sentimientos, hasta que en un momento determinado la novela acaba. Sin más.

Desde luego, está a años luz de la más famosa de las obras de Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Habrá que leer algo más de este autor, a ver si me quito el mal gusto de este libro.