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Ciudadano del Imperio, Gillian Bradshaw.

Ciudadano del Imperio, Gillian Bradshaw.

Terminé pues la lectura de esta novela. La historia nos lleva a la Roma del siglo I aC, donde Hermógenes de Alejandría, un comerciate griego, viaja hasta Roma para intentar cobrar la deuda que un importante político romano, ahora Cónsul, dejó sin pagar a su familia.

El romano, claro está, no se lo tomará bien, ya que por un lado no anda muy sobrado de «cash», debido a unas inversiones en terrenos, y por otro, tampoco le interesa que se haga pública la deuda, y sobre todo el problema económico que tiene. Decidirá que es mejor matar al griego, que saldar la deuda.

Amenazado y apaleado por los pretorianos del cónsul, Hermógenes acudirá a los rivales del Cónsul para intentar ayuda, aunque sea por rivalidad política. Se encontrará inmerso en un gigantesco tablero de juego entre grandes polícticos, donde sólo será un peón a merced de los grandes jugadores, pero astuto, intentará jugar sus cartas lo más ventajosamente posible.

Uno de los personajes principales será una ex-gladiadora cántabra, que salvará a Hermógenes de una emboscada, y que será contratada por el griego como su guardaespaldas, y que guiará los pasos de su patrono por la peligrosa ciudad, mientras a su alrededor se teje una maraña de traiciones, conjuras políticas, dobles juegos, complots de asesinato e intereses económicos, donde nadie es quien parece ser, yhasta el emperador puede verse implicado.

Pero Hermógenes, erre que erre, a pesar de las presiones, los peligros y las amenazas, no desiste de la intención de cobrar su deuda. ¿Cómo acabará la historia?. Os dejo que lo descubráis.

La vida en Roma es cruel para algunos.

La vida en Roma es cruel para algunos.

Estamos ante una novela interesante y entretenida, y con un realismo histórico bastante apropiado, teniendo en cuenta que se trata sólo de una novela, y que se permite algunas licencias. Los personajes principales (cónsules, prefectos, el emperador, etc) son reales, y están ubicados en la época que les corresponde, así como hay constancia documental de los problemas económicos de ese cónsul en particular (Tario Rufo) en esa época particular. Hay consistencia histórica para el marco literario.