
Ciudadano del Imperio, Gillian Bradshaw.
Un comerciante griego pretende cobrar una deuda a un poderoso político romano. Para ello deberá viajar a la gran urbe, a la ciudad eterna, y allí intentar desenvolverse en los tejemanejes del Imperio, mientras espera cobrar lo que se le debe. Posiblemente haya algo más que dinero en juego, pues pedirle a un Cónsul que te devuelva un préstamo no es una tarea fácil, y a lo mejor en vez de dinero, te llevas un puñal en el estómago.
En está tesitura nos pone Gillian Bradshaw en esta novela histórica, sita en la Roma del siglo I antes de Cristo, donde los poderosos señores romanos llevaban una vida de opulencia rodeados de esclavos en sus villas, y donde el “pan y circo” estaba en su máximo esplendor, celebrando juegos de gladiadores en el Circo Máximo para deleite de la ciudadanía.
Ficha técnica:
Título: CIUDADANO DEL IMPERIO
Autor: BRADSHAW, GILLIAN
Título original: Render unto Caesar
Tema: Literatura Histórica
Editorial: Ediciones B
ISBN: 84-666-2030-3
Páginas: 367
Encuadernación: Tapa dura
Año de edición: 2005
Edición original: 2003
Comenzamos a leer en tres, dos, uno…
Hermógenes estaba casi dormido cuando el carruaje se detuvo. Había alquilado el vehículo aquella mañana en Ostia; era una carreta de cuatro ruedas con un toldo de lona, tirada por una recua de cuatro mulas y conducida por un arriero con aspecto villanesco y una cicatriz de cuchillo en la mejilla.











Un poco arriesgado y atrevido sí que parece este comerciante griego.
Esperemos que sea el protagonista y al menos no reciba la puñalada al inicio del libro.
Puñalada aun no le han dado. Pero ya se ha llevado un par de hostias por su insolencia. Si en vez de una novela fuera un hecho real, este ya era pasto de los leones.
Bah, lo que tiene que hacer, es llegarse a la galia y hablar con Obelix el prestamista y comerciante de menhires. Seguro que el recupera su panoja a cambio de una comisionancia.
saludancias
Estoy segura que, tratándose de romanos, se lo haría gratis.