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Ex-libris pegado en el reverso de la tapa.

Ex-libris pegado en el reverso de la tapa.

Los bibliófilos amamos a los libros por dos cosas, por lo que transmiten y representan, y por lo que son en sí mismos. Amamos un Quijote por la historia que encierran sus páginas, y amamos un libro encuadernado por completo en cuero con labrados en oro por su bella factura.

A pesar de que un bibliófilo no es exactamente un coleccionista de libros, lo cierto es que su posesión es algo importante para nosotros. No somos meros lectores que consumimos novelas y luego las desechamos, sino que nos gusta conservarla con nosotros, e incluso exponerlas en nuestros hogares como un objeto decorativo. Un par de ejemplo en mi familia, como una de mis hermanas que no puede leer un libro sin tenerlo, y si (en el caso raro) se lo prestan y le gusta, lo compra a posteriori para tenerlo. Mi hermano además colecciona Divinas Comedias, atesorando multitud de ejemplares en su biblioteca.


Uno de los signos característicos de los bibliófilos, es su enfermizo sentido de la posesión, llegando a retirar la palabra a aquellos que no nos devuelven un libro prestado (aunque no solemos prestar libros). Yo incluso, amenazo con la excomunión a aquellos que intenten robarme un libro.

Desde muy antiguo, se han marcado los libros con elementos que indican quien es el propietario del libro, desde las simples iniciales o el nombre de su dueño escrito en una de sus páginas, hasta elementos un poco más complejos, como los ex-libris.

Diversos tipos de ex-libris.

Diversos tipos de ex-libris.

Ex-libris significa en latín «de entre los libros de», haciendo referencia a que se trata «de uno de los libros de». Es una marca de propiedad que se suele acompañar del nombre del dueño, o del nombre de la biblioteca a la que pertenece el libro. El ex libris normalmente consiste en una estampa, etiqueta o sello que se coloca en alguna parte del libro; habitualmente en el reverso de la cubierta de un libro o en su portada.

Aparte del nombre del propietario, y de la expresión latina ex-libris, normalmente suelen ir acompañados de una imagen. Los primeros ex-libris utilizaban escudos de armas, aunque con posterioridad es frecuente encontrar imágenes alegóricas a la profesión o aficiones del dueño del libro.


La técnica de elaboración es de muy diversa índole. Podemos hacer dos grandes grupos; los sellos y los impresos. Los sellos, de caucho, madera, metal o en seco, se estampan en alguna de las partes del libro (normalmente portada o guardas), y las impresiones suelen ir pegadas en el reverso de la cubierta.

Artesano japonés realizando el grabado de un ex-libris.

Artesano japonés realizando el grabado de un ex-libris.

Aunque su origen se remonta al siglo XV, es con la introducción de la imprenta cuando se popularizará su uso. Ya en el siglo XX surgirá el exlibrismo, es decir coleccionistas de ex-libris, y empiezan a aparecer asociaciones, congresos, concursos y exposiciones.

Exposición de ex-libris.

Exposición de ex-libris.

Mi ex-libris particular consiste en mi logotipo (la «G» de gregtork, que es asimismo un anagrama de mis iniciales, una «C» y una «J» enlazadas) junto a mi nombre y la frase ex-libris. Incluyo en el sello un espacio para la numeración de registro del libro, esta ya a mano.

Este es el ex-libris de mi biblioteca.

Este es el ex-libris de mi biblioteca.

Os animo a todos a crear un Ex-libris para vuestras bibliotecas, que aportará un toque de exclusividad a vuestros libros.